2-1
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óliver Torres, uno de los destacados (©FIFA) |
Es cierto que faltan Brasil y Argentina, pero si España consigue llegar lejos (no digamos ya ganar) en este Mundial sub'20 de Turquía nadie podrá acusarla de no haberse competido contra los mejores. Tras cerrar una inmaculada primera fase en el "grupo de la muerte", España ha sudado tinta para derrotar a México, que llegó a Turquía como una de las principales favoritas al título (un tercio de
sus convocados fueron campeones del mundo sub’17 en 2011), pero a quien dos
derrotas en los dos primeros partidos ante Grecia y Paraguay le obligaron a
golear a Mali para poder pasar a octavos de final como una de las cuatro
mejores terceras de grupo. Ahora, en cuartos de final nos las veremos con Nigeria o Uruguay, y en el horizonte de semifinales se dibuja ya un hipotético cruce con Colombia, otro de los gallitos del torneo. Aunque para eso aún queda mucho por jugar y, por qué no decirlo, por mejorar. Con el que podría considerarse su once de gala, con
Paco Alcácer en la punta del ataque, España saltó al Ali Sami Yen para
enfrentarse a un complicado rival, México, que desde el primer minuto salió dispuesto a borrar de la memoria su decepcionante actuación hasta la fecha. Y a fe que lo consiguieron, pues
apenas habían pasado cien segundos cuando
Arturo González enganchó de maravilla
un centro largo de
López desde la derecha para batir a un sorprendido
Sotres. Con
el marcador a favor México cedió la posesión y España comenzó a tocar,
consciente de que quedaba todo un partido por delante para dar la vuelta al
resultado, pero nunca fue capaz de superar la organizadísima defensa rival.
Jesé y
Deulofeu se pegaron a las bandas para tratar de encontrar opciones de
peligro; sin embargo, faltaban los espacios de otras tardes y las ayudas
defensivas de los mexicanos se encargaban de todo lo demás. De hecho, una volea
a la media vuelta de
Alcácer que se fue desviada fue toda la producción
ofensiva española en la primera media hora. Justo entonces México, que ya había
pisado un par de veces el área de
Sotres con cierto peligro, estuvo a punto de
ampliar la diferencia en dos oportunidades consecutivas: primero
Espericueta
lanzó un zurdazo al larguero y luego
Corona se topó con el meta cántabro en
otro disparo franco, aprovechando un grave error español en la salida del
balón. El susto pareció reactivar a los nuestros, que aunque no llegaron a
disponer de ocasiones claras, sí ganaron en profundidad, especialmente gracias
a un par de internadas de
Deulofeu por la derecha. El riesgo seguía estando en
las pérdidas absurdas en el centro del campo, que permitían peligrosas
conducciones de los aztecas que, por fortuna, no supieron resolver con acierto.
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Jesé marcó en el descuento (©FIFA) |
Saúl Ñíguez primero y
Óliver Torres después habían intentado echarse el equipo a las espaldas, pero
España necesitaba algo más si no quería volverse a casa a las primeras de
cambio y Julen Lopetegui sólo esperó cinco minutos de la segunda parte para
retirar a un central, Puerto, y meter a Suso. Justo antes del cambio, Jesé pudo
por fin encarar a la defensa mexicana corriendo hacia su portería y filtró un
balón de gol a Paco Alcácer, cuyo remate se topó con la buena salida del meta
Richard Sánchez. Con la entrada del jugador del Liverpool el campo se inclinó hacia
el área mexicana, zona que España comenzó a pisar con cierta frecuencia por
primera vez en el partido; sin embargo, el acoso apenas duró unos pocos minutos.
México se reorganizó y empezó a buscar el segundo, primero con contras y luego,
por momentos, controlando la posesión. Corona fue el hombre más destacado en
ese tramo, forzando una amarilla de Saúl, improvisado central tras la marcha de
Israel Puerto, y obligando después a lucirse a Sotres en una acción que bien pudo
haber finiquitado el partido. Quedaban menos de veinte minutos y a España
parecían agotársele las ideas; pero entonces, como tantas veces ocurre en el
fútbol, una acción a balón parado desatascó a los nuestros. Suso botó un córner
desde la izquierda, Denis Suárez (que acababa de entrar por Deulofeu), peinó en
el primer palo y Derik entró completamente solo por el segundo para poner el
empate en el marcador. España se armó de confianza y Alcácer pudo hacer el
segundo nada más sacar de centro, pero estuvo lento para revolverse en la
frontal y su disparo flojo no puso en problemas a un adelantado Sánchez. Tras el
gol Óliver volvió a mandar a sus anchas, Suso le dio más mordiente a las
posesiones españolas y Bernat empezó a dejarse ver en ataque. Denis se topó con
el palo cerca del minuto ochenta, Alcácer cabeceó desviado un par de minutos
después y Sánchez voló para desviar a córner un precioso remate del ariete valenciano
en el minuto 89. La prórroga se nos antojaba ya inevitable, pero faltaba por
aparecer Jesé Rodríguez. El madridista, prácticamente desaparecido durante todo
el encuentro, condujo en diagonal hacia la frontal del área y su derechazo tocó
en Fuentes, despistando al portero mexicano. No quedaba tiempo más que para recomponer
la defensa con la entrada de Llorente y aguantar la última embestida azteca, que
resultó infructuosa.
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