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viernes, 14 de agosto de 2009

2007, Mundial sub'20 (II): Licencia para soñar

2-2

Encuadrada en el Grupo B junto a Uruguay, Zambia y Jordania, España disputó los 3 partidos de la primera fase en la localidad de Burnaby, dentro del área metropolitana de Vancouver, al oeste del país, y la enorme distancia hizo que todos los partidos fueran en la madrugada española. Afortunadamente laSexta también ofreció redifusiones de los encuentros durante las mañanas y la propia FIFA no tardaba en colgar sus resúmenes en la red, lo que nos facilitó a muchos el poder seguir las evoluciones de los chicos de Meléndez sin perder horas de sueño. El debut no era precisamente sencillo, ante la otra gran favorita del grupo, y había dudas sobre cómo podría afectar a España la deficiente preparación que se había llevado a cabo, porque aparte de los problemas mencionados en la anterior entrada, ya en Canadá hubo que suspender varios amistosos concertados contra equipos locales por el mal estado de los terrenos de juego. Y es que Uruguay representaba el polo opuesto, puesto que sus jugadores llevaban varios meses de concentraciones periódicas y jugando partidos incluso contra la selección absoluta, que se preparaba para la Copa América. En una primera parte bastante trabada, fueron los uruguayos quienes se aproximaron con más peligro a la meta de Adán, que solventó bien las acometidas de Luis Suárez y compañía. Pero al comienzo de la segunda mitad los sudamericanos obtuvieron su premio, cuando tras una buena jugada colectiva Edinson Cavani se adelantaba a toda la defensa y remataba a gol un centro de Suárez. Menos de diez minutos después fue el talentoso mediapunta, que ese mismo verano cerró su pase al Ajax, quien culminó con un gran disparo desde la frontal otra buena combinación del ataque charrúa, poniendo en el marcador un amenazante 2-0 que no presagiaba nada bueno para España. Pero los cambios introducidos por Meléndez dieron sus frutos y con Marcos, Sunny y Adrián López en el campo el equipo se mostró más fuerte en el centro de la cancha y empezó a acercarse con peligro al área uruguaya. Las ganas de Capel, Mata y Barragán y el inesperado desplome físico de los sudamericanos hizo el resto, y así Adrián López recortó distancias a falta de veinte minutos al adelantarse al meta Goicoechea en un centro de Barragán. El último tramo fue un monólogo del combinado español, que veía como se acercaba el final sin que llegara el ansiado empate. Piqué lo intentó tirando de picardía pero el colegiado alemán Stark anuló bien su gol con la mano, hasta que ya en el descuento Diego Capel aprovechó un error de Goicoechea en su salida para colocar una vaselina perfecta que puso las tablas en el electrónico. Con ese sutil toque de calidad España salvaba un complicado partido y afrontaba con más calma los partidos ante los rivales teóricamente más flojos.

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1-2

A priori el partido contra Zambia se presentaba como la oportunidad perfecta para que el equipo obtuviera la primera victoria y refrendara con buen juego el cartel de favoritos que se nos presuponía, pero lo cierto es que el comienzo del choque nos sirvió como aviso de que a este Mundial nadie había venido para hacer turismo. Al igual que ocurriera ante los uruguayos, a España le costó entrar en el partido y vio como Adán pasaba apuros ante el animoso ataque africano, que dispuso de varias oprtunidades para marcar antes de que el renovado centro del campo español, con Sunny en el lugar de Javi García, comenzara a hacerse con el timón. Entonces cambió el rumbo del partido y no tardó en llegar el gol: Mario Suárez se internó en el área, fue derribado aparatosamente por un defensor zambiano (aunque tras la repetición la sensación fuera bien distinta) y el propio canterano del Atlético se encargó de transformar la pena máxima con mucha frialdad. Con ventaja en el marcador España por fin empezó a sentirse cómoda y en el minuto 40 Mata culminó una gran acción por banda de Diego Capel para poner el tranquilizador 2-0. La segunda parte comenzó por los mismos derroteros, con España llegando a la portería africana pero fallando muchas ocasiones, sobre todo dos clarísimas de Esteban Granero que pudieron finiquitar definitivamente el encuentro. Luego el choque fue decayendo hasta que en una acción aislada Zambia hizo su gol, gracias a la decisión de William Njobvu, que batió por bajo a Adán tras recoger una bola suelta en la frontal. Quedaba más de un cuarto de hora y el empuje africano hizo que la sombra del empate sobrevolara el estadio, pero la defensa hispana se mantuvo firme y el partido acabó con la victoria de España, que se colocaba líder de grupo aunque empatada a puntos con Uruguay, por lo que todo seguía igualado a falta de la última jornada.

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4-2

Con el pase a octavos casi asegurado al menos como tercera y un rival también en apariencia asequible, Ginés Meléndez sacó un once completamente novedoso, dando entrada a jugadores que hasta ese momento no habían disfrutado de minutos como Elustondo, Canella, Adrián González o Iriome, con el objetivo de alcanzar el primer puesto del grupo, aunque eso no garantizase precisamente un rival sencillo en octavos. La buena noticia fue que el equipo no se resintió con los cambios y de hecho comenzó dominando un partido sin demasiada tensión competitiva. El deportivista Adrián López tuvo en sus botas la oportunidad de inaugurar el marcador pero falló clamorosamente un mano a mano con el portero jordano, aunque el error, lejos de pesarle, sirvió de estímulo al delantero asturiano. Y es que en apenas diez minutos Adrián se redimió con creces de ese fallo marcando un hat-trick que dejó el choque visto para sentencia. Primero remató de cabeza un buen centro del tinerfeño Iriome, luego cazó un balón suelto tras un córner y finalmente remachó a la red una generosa dejada de Marcos. Entre medias, Jordania asustó con un lejano disparo que se estrelló en el larguero, aviso de lo que estaba por venir. Porque en la segunda parte el panorama cambió por completo, los jordanos sorprendieron en una contra perfecta que Al-Zaideh culminó con maestría a los tres minutos de la reanudación y España se vino inexplicablemente abajo. Sin Piqué, sustituido con el 3-0 para evitar una tarjeta que le hubiera acarreado suspensión, la defensa española se replegó en torno a Adán y Jordania empezó a mostrar buenos detalles. Ni diez minutos habían pasado cuando Salim transformó magistralmente un libre directo por encima de la barrera para poner el inquietante 3-2, y en medio del desconcierto español el empate estuvo a punto de llegar en un cerradísimo córner que Adán despejó desde la misma línea de gol. Hacía falta un cambio y Meléndez acertó dando entrada a Capel y Sunny. El equipo se relajó y volvió a sentirse superior, se hizo con el mando del balón y sentenció por medio de Marcos a falta de diez minutos, aprovechando una falta botada rápidamente por Adrián González. Mientras tanto, en el otro partido saltaba la sorpresa con la victoria de Zambia ante Uruguay, resultado que en cualquier caso clasificaba a ambos países y que nos aseguraba el liderato del grupo y un cruce de octavos cuando menos inesperado: Brasil.

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Y es que la canarinha había sido la sorpresa negativa de la primera fase del torneo. Había caído ante Polonia en el partido inaugural, había vencido con muchos apuros a Corea del Sur y fialmente había vuelto a ser derrotada frente a Estados Unidos en un gran partido de la pareja atacante norteamericana que formaban Freddy Adu y Jozy Altidore. Con sólo tres puntos, Brasil accedía a octavos como una de las 4 mejores terceras gracias a haber marcado más goles que Costa Rica, y entre lo poco salvable de un equipo que no carburaba se encontraban el lateral madridista Marcelo y el jovencísimo delantero Alexandre Pato. Por contra Estados Unidos se había exhibido con un Freddy Adu en estado de gracia en su tercer campeonato sub'20 (hat-trick en la goleada por 6-1 a Polonia incluído) y dos nombres que sobresalían sobre el resto: Jozy Altidore y Michael Bradley. También había brillado Argentina, que tras un titubeante empate sin goles con la República Checa se aprovechó de la endeblez de norcoreanos y panameños para coger ritmo y empezar a crecer de la mano de Agüero y Banega, aunque quizá el equipo que mejores sensaciones nos dejó fue México, con pleno de victorias y una actuación sobresaliente de Giovanni Dos Santos. La sorpresa agradable la encontrábamos en su mismo grupo, y era Gambia, que derrotó a una mermada Portugal y se coló en octavos como segunda de grupo, completando junto a Nigeria, Zambia y Congo el pleno africano en la fase de grupos. Cerraban la lista de dieciseis supervivientes Chile, que dominó con autoridad el grupo A, Austria (que acompañó a los chilenos), y Japón, que fue de la mano de Nigeria en el F.

viernes, 3 de julio de 2009

2003, Mundial sub'20 (III): Iniesta contra el mundo

0-1

No podía desaprovechar España la gran oportunidad que se presentaba tras el sorteo de octavos de final, y es que el encaje de bolillos que suponía el emparejar a los 16 equipos clasificados dio como resultado que las todopoderosas Brasil y Argentina quedaran en la otra parte del cuadro, lo que a priori despejaba el camino español de rivales de entidad al menos hasta semifinales. Aún así, ninguna de las selecciones clasificadas era una perita en dulce y los españoles deberían dar lo mejor de sí mismos para cumplir con los pronósticos. El primer enemigo en el camino a la final fue Paraguay, que se presentaba con un equipo interesante en el que destacaban el punta Nelson Haedo Valdez y el centrocampista ofensivo Edgar Barreto. El choque discurrió por los cauces previstos, con España dominando el balón ante una selección guaraní que se sentía cómoda agazapada. Tras una intervención exitosa de Asier Riesgo a los 3 minutos, pronto Iniesta tomó el mando de las operaciones y suyas fueron las primeras ocasiones de peligro, bien resueltas por el meta Silva. Paraguay apenas era capaz de pasar del medio campo, donde el incansable trabajo de Gabi y Vitolo permitía recuperar un balón tras otro para iniciar un nuevo ataque hispano. Tanto Gavilán como Juanfran entraban con cierta facilidad por sus costados y las ocasiones de gol se iban sucediendo, aunque sin acierto. Sergio García tuvo las mejores, incluyendo un balón que se estrelló en la cruceta y alguna más que desbarató Silva, muy acertado durante todo el encuentro. Y cuando no era el portero era la atareada defensa paraguaya quien se encargaba de taponar los disparos de Juanfran, Gavilán o Gabi. En la reanudación, con Paraguay intentando estirarse, los atacantes españoles siguieron percutiendo sin descanso sobre el área rival, forzando nuevas intervenciones de Silva, hasta que en el minuto 66 llegó el merecido premio. En una bonita jugada colectiva iniciada por Iniesta, Gavilán centró pasado al segundo al palo, Juanfran controló con el pecho y salió disparado hacia la línea de fondo, de donde sacó un pase de la muerte que Sergio García no desaprovechó. Tras el gol Paraguay se fue a por el empate y encerró a España en su campo, aunque sólo creó peligro en balones colgados. Afortunadamente no era el día de sus delanteros, que desperdiciaron alguna clara ocasión para marcar, y ya casi en el descuento Riesgo tuvo que felicitar al central Carlos García, que taponó un disparo de Dante López que ya se colaba. El primer obstáculo se había superado con nota, aunque la falta de gol del equipo empezaba a ser preocupante.


Del resto de partidos de octavos de final habría que destacar los apuros con los que tanto Brasil como Argentina solventaron sus compromisos ante Eslovaquia y Egipto, respectivamente. Las dos potencias sudamericanas tuvieron que esperar a la prórroga para deshacerse de sus rivales, en ambos casos gracias a sendos dobletes (con gol de oro incluído) de Dudú Cearense y Fernando Cavenaghi. También Colombia venció a Irlanda en el tiempo extra en un partido loco que los cafeteros dominaban por 2-0 a falta de 5 minutos para el noventa, mientras que Japón repitió el guión de Brasil al culminar su remontada ante la República de Corea en la prórroga. Además, Estados Unidos superó con claridad a Costa de Marfil, los Emiratos Árabes vencieron a Australia con un gol de Ismail Matar en el minuto 89 y Canadá dio la sorpresa al derrotar por 1-0 a la hasta entonces invicta e imbatida Burkina Faso. Los norteamericanos serían nuestros rivales en cuartos, algo que nos hacía pensar en una cómoda clasificación para semifinales. Nada más lejos de la realidad.



1-2

Y es que la sorprendente selección de Canadá fue un hueso durísimo de roer. Con el once que ya se había convertido en habitual, España salió convencida de su superioridad, quizá incluso confiada, y estuvo a punto de pagarlo caro en unos primeros minutos en los que se vio desbordada por el impetú canadiense. Afortunadamente Riesgo es mostró inexpugnable y poco a poco sus compañeros fueron entrando en el partido, lo que se tradujo en un desarrollo más lógico del encuentro, con España dominando claramente el balón. Así, Sergio García gozó de un par de buenas ocasiones que marró, incluyendo una casi a puerta vacía, y en el minuto 35 Melli sorprendió a propios y extraños con una cabalgada de más de cincuenta metros que ningún defensor canadiense supo parar y que culminó con una gran asistencia a Iniesta que el azulgrana no desaprovechó, lanzándose al suelo y superando con suavidad la desesperada salida del portero, marcando las distancias entre ambos conjuntos. Después del gol España disfrutó de sus mejores minutos pero Sergio García seguía fallón y Gavilán se topó con el poste en la mejor ocasión española para sentenciar antes del descanso. Pero después del intermedio cambiaron las tornas. Canadá presionó un poco más arriba y su mejor hombre, Iain Hume, largó un impresionante chut desde fuera del área que se coló imparable junto al poste derecho de la meta de Riesgo. Un par de minutos después, el propio Hume lanzó una falta que se estrelló en la madera, y a España le empezaron a temblar las piernas. Por si fuera poco, Vitolo vio su segunda amonestación y dejó a los nuestros con diez jugadores, lo que aprovechó Canadá para irse arriba definitivamente. Físicamente superiores, los atacantes norteamericanos entraban una y otra vez con peligro, rompiendo la defensa española, y sólo cierta inocencia en el remate y una pizca de suerte evitaron el segundo tanto. Por fortuna, el acoso duró unos pocos minutos, ya que los cambios introducidos por Ufarte dieron sus frutos y tanto Corominas como Manu Del Moral aportaron más control de balón y ayudaron a calmar el choque. El tercer cambio, Arizmendi por Sergio García, fue todavía más vital. España buscaba la prórroga y la entrada del rojiblanco era clave para aportar más capacidad física y ofrecer otra opción de ataque, balón en largo y aguante para la segunda jugada. Pero Arizmendi era más que un delantero boya y no tardó en demostrarlo. En su segunda intervención, ya en el tiempo extra, el espigado jugador del Atlético se hizo con un balón suelto tras una sucesión de rechaces y, tras quebrar con calidad al guardameta, anotó a puerta vacía el gol de oro que metía a España en semifinales.


El rival en las semifinales sería Colombia, que, como se esperaba, había derrotado a los anfitriones aunque con más dificultades de las previstas. Curiosamente, los semifinalistas serían los mismos que en el Mundial sub'17 de Finlandia del mes de agosto, ya que además de España y Colombia, también habían logrado el pase Brasil y Argentina. La canarinha, probablemente en su mejor partido del torneo, había aplastado a Japón por 5-1 gracias a un arranque espectacular de Daniel Carvalho, sin duda una de las estrellas del Campeonato. Por su parte, Argentina parecía ir de más a menos y volvió a clasificarse por los pelos, con un nuevo gol de oro de Fernando Cavenaghi, en un partido en el que Estados Unidos fue claro merecedor de la victoria. Tras adelantarse en el marcador en la segunda parte, los norteamericanos dispusieron de numerosas ocasiones para apuntalar su pase a semifinales pero Jhonson y Adu fallaron y fue Mascherano quien acabó logrando el empate en el último minuto de descuento. Con los argentinos crecidos y los estadounidenses moralmente destrozados, un claro penalti transformado por Cavenaghi justo antes del descanso de la prórroga mandó a casa a una de las sensaciones del torneo.



1-0

Pocas veces en la historia de las selecciones inferiores de España un jugador habrá sido tan determinante en el éxito de un combinado como lo fue Iniesta en este Mundial sub'20. Siempre ha habido jugadores destacados, brillantes, que han liderado a su grupo, pero casi todos los nombres que nos vengan a la cabeza (Xavi, Torres, Cesc Fábregas...) no dejaban de ser la punta de lanza de un equipo lleno de grandes futbolistas. Y no es por desmerecer a los Gabi, Juanfran, Riesgo o Sergio García, pero si hoy todos ellos pueden presumir de lo logrado en el 2003 en Emiratos Árabes es sin duda gracias a que junto a ellos jugaba Andrés Iniesta. La semifinal frente a Colombia fue una nueva exhibición del centrocampista del Barça, rápido en sus movimientos, preciso en el toque y tremendamente peligroso cada vez que el balón rondaba su posición. De él partieron todas y cada una de las acciones de peligro de la selección en el partido, que tuvo una primera parte francamente vistosa, con los dos equipos volcados al ataque. El bando español contaba con las novedades de Tello por el sancionado Vitolo y la más sorprendente de Jorge Pina por un Gavilán que había acabado con pequeñas molestias el partido de cuartos. Los dos cumplieron y el equipo no echó de menos a los ausentes, gracias en buena medida a la labor de Iniesta: no habían discurrido ni cinco minutos y ya había creado un par de ocasiones de gol que el meta colombiano Landázuri acabó por resolver. Aunque Colombia llevaba el peso del partido, las contras españolas llevaban mucho peligro y propiciaban las mejores ocasiones, aunque Sergio García seguía negado de cara al gol. Riesgo no tuvo que intervenir hasta casi la media hora, pero desde ese momento cada vez que lo hizo fue para salvar milagrosamente varios disparos colombianos, principalmente de un Edixon Perea que se aprovechaba como nadie de las buenas maniobras de su compañero Víctor Montaño. Aún así, en esa primera parte fue España quien dispuso de más y mejores oportunidades, pero Juanfran parecía contagiado por el mismo mal que Sergio García y Landázuri abortó varios disparos más de los atacantes españoles. La segunda parte se inició por los mismos derroteros, con oportunidades constantes para ambos equipos, pero a partir del minuto 55 España desapareció literalmente del campo colombiano y fueron los sudamericanos los que martillearon sin descanso el área española. Si en la primera parte Landázuri había evitado un saco de goles para su equipo, en la segunda Riesgo imitó a su colega y colocó un candado en su puerta, haciéndola infranqueable para los cada vez más desesperados atacantes de Colombia, que se veían incapaces de batir al arquero donostiarra. Ufarte quiso introducir nuevos bríos al equipo con la entrada de Gavilán y de Arizmendi pero el gol colombiano parecía sólo cuestión de tiempo. Sin embargo, a menos de cinco minutos para el final, cuando peor lo pasaba España, Iniesta apareció gambeteando en las inmediaciones del área y su pase a Sergio García rebotó en la mano de un defensor. Asumiendo sin complejos su rol de líder y salvador, el propio Iniesta transformó con frialdad el discutido penalti que colocaba a España en su tercera final de un Mundial sub'20. Al final del partido Colombia se lamentaba por la oportunidad perdida: sus jugadores habían sido mejores que España, pero en España jugaba sencillamente el mejor.


En la otra semifinal, Brasil superó a Argentina en un equilibrado partido gracias a un solitario gol de Dudú Cearense que la albiceleste no pudo remontar. La fortuna que había acompañado a los argentinos en las rondas precedentes para vencer en los últimos minutos no apareció y la canarinha certificó el pase a su primera final de un sub'20 en 8 años, todo un mundo para aquel país. Se reeditaría así la cercana final del Mundial sub'17 de Finlandia y también la más lejana del Mundial sub'20 de la URSS en 1985. En ambas ocasiones Brasil se había alzado con el título, y esta vez esperábamos que por fin la suerte nos sonriera.

domingo, 14 de junio de 2009

2003, Mundial sub'17 (II): Niños prodigio

3-3

En la tarde del 14 de agosto de 2003, cuando las selecciones sub'17 de España y Sierra Leona saltaron al césped del estadio de Lahti, a las redacciones de los principales medios de comunicación mundiales estarían llegando multitud de crónicas y teletipos pregonando a los cuatro vientos el nombre del nuevo fenómeno del planeta fútbol, un niño aprendiz de genio que acababa de demostrar en 90 minutos que parecía dispuesto a confirmar todas las expectativas depositadas en él desde que un año antes su imagen diera la vuelta al mundo fruto de una estudiada campaña de comunicación sólo al alcance de una de las principales multinacionales de ropa deportiva. ¿El nombre de tan magna estrella? Freddy Adu. En su debut oficial en la escena internacional, ávida de contemplar las virtudes del nuevo icono de Nike, el estadounidense de raíces ghanesas y sólo 14 años de edad acababa de firmar un hat-trick en la goleada de su selección a Corea del Sur (6-1). Eclipsado por semejante acontecimiento, el partido de los nuestros comenzó según lo previsto, con el 4-5-1 de España dominando a la fuerte selección africana, y necesitando tan sólo 8 minutos para adelantarse en el marcador, gracias a una buena asistencia de Ruz que David no desaprovechó. Siete minutos después, Sisi culminaba un veloz contragolpe para hacer el segundo. Con el encuentro de cara al cuarto de hora, nada hacía presagiar lo que ocurriría a continuación, por más que supiéramos de lo traicioneras que son estas categorías, en las que un partido puede cambiar de signo a cada minuto. En apenas dos minutos el central César Arzo vio dos amarillas más que discutibles y dejó a España con un jugador menos. Era el minuto 28, y antes del 40 Sierra Leona ya había empatado gracias a dos tantos de Samuel Barlay, el primero tras una gran acción individual y el segundo aprovechando una garrafal fallo del meta Adán. Con la entrada del central Francis la defensa española volvió a armarse y se pudo llegar al descanso sin más sobresaltos, pero la segunda parte pintaba mal para nuestros chicos. En inferioridad numérica, Jurado tenía que echarse el equipo a las espaldas, pero sin su socio Silva, renqueante de su lesión de pubis, eran los africanos quienes dominaban el encuentro. Santisteban intentó cambiar el panorama dando entrada a Xisco, pero unos pocos minutos después Barlay volvía a marcar y culminaba la remontada. Sin embargo, en lugar de ser un mazazo insalvable, el gol espoleó el orgullo hispano y el partido volvió a girar. Bajo un intenso aguacero, Cases entró por Jurado y el equipo se volcó en ataque ante una Sierra Leona que se dedicaba a perder tiempo descaradamente con jugadas casi surrealistas en las que los jugadores africanos se desplomaban continuamente al suelo para detener el choque. Afortunadamente el colegiado saudí tomó buena nota y nada menos que en el sexto minuto añadido Xisco cabeceó un córner en el primer palo para establecer el empate definitivo. El resultado justo para un partido que no pasaría a la historia ni daría la vuelta al mundo como el hat-trick de Adu. Ni siquiera el triplete de Barlay pudo competir con el del talento estadounidense puesto que no fue oficialmente reconocido por la FIFA, que atribuyó el segundo tanto al defensa español Ruz, quien tocó el esférico en su intento por evitar que traspasara la línea de gol.




2-3

Tras el apurado empate ante Sierra Leona, el partido contra Corea del Sur era vital para mantener las aspiraciones de pasar a cuartos de final. Estados Unidos ya estaba clasificada tras vencer también con apuros (y gracias a otro gol de Adu) a la selección africana, por lo que una victoria de España ante los asiáticos dejaría el pase muy encarrilado. Y por si fuera poco, todos teníamos en la memoria el infausto partido del Mundial 2002, por lo que la motivación era máxima. El partido se planteaba como un constante ataque a la muralla coreana y efectivamente así fue: con Corea encerrada en su área, España intentaba una y otra vez llegar al marco rival, sin conseguirlo. Poco a poco el choque se fue haciendo más y más monótono, entrando en un peligroso ritmo lento que sólo favorecía los intereses de los jóvenes coreanos, agazapados a la espera de poder aprovechar algún despiste. Y la ocasión les llegó al filo del descanso, cuando el delantero Hyen Yang Dong, que pertenecía al Valladolid, trazó un desmarque a la espalda de la defensa española para plantarse solo ante Adán y batirle por bajo ante el estupor general. Aquello necesitaba un cambio radical, y Santisteban lo sabía. Tras el descanso dio entrada al recuperado David Silva y al imberbe Cesc Fábregas para que se encargaran de dar otro ritmo al partido. Los espectadores estábamos ansiosos por ver a ese desconocido chaval que iba a formar parte del "Universo Wenger", y lo cierto es que desde el principio mostró un dinamismo y una compenetración con Jurado que ya auguraba buenos momentos. Pero ése todavía no era su día. Era el de Silva, aunque todavía hubo que sufrir un poco más antes de que el canario comenzara su recital, porque al cuarto de hora de la segunda parte, un error de entendimiento entre Sergio Sánchez y Adán en una jugada sin peligro acabó con el cuero impulsado por el defensor espanyolista dentro de nuestra portería. Era el más difícil todavía, pero la calidad y el orgullo herido de la juventud hicieron posible el milagro de la remontada. En apenas diez minutos, del 65 al 75, Silva se convirtió en el héroe del equipo al marcar tres goles de todos los colores: un cabezazo, un disparo desde la frontal y un remate a bocajarro sellaron el hat-trick del de Arguineguín y dispararon la locura en el bando español.

Ficha Oficial del partido
Crónica de FIFA.com



0-2

Llegábamos al partido con Estados Unidos con la moral por las nubes después de las remontadas de los encuentros anteriores y con la sensación de que habíamos encontrado un sistema y unos jugadores que podían darnos muchas alegrías, pero también con el convencimiento de que había que mejorar mucho en defensa si queríamos tener opciones de pelear por algo grande. Así que como la victoria de Corea ante Sierra Leona en el partido disputado inmediatamente antes nos metía directamente en cuartos de final y el seleccionador del también clasificado combinado estadounidense parecía dispuesto a dar descanso a algunos de sus mejores jugadores, Santisteban optó por colocar sobre el campo a los chavales que mejor nivel ofensivo habían mostrado y por dar minutos al guardameta suplente, Mandaluniz. El experimento no pudo salir mejor ya que, liberados de la presión del resultado, los españoles dieron una lección de fútbol a los norteamericanos. Aunque el sistema seguía siendo el 4-5-1, la entrada de Cesc por Tébar o Javi García, y la de Silva por Oskitz le daban más posesión, profundidad y pegada al centro del campo. El trío Markel-Jurado-Cesc repartía el juego a su antojo y además se incorporaba con peligro, y así llegó el primer gol, obra de Jurado tras una buena jugada personal que culminó con un disparo raso que tropezó en un defensor y acabó entrando. El dominio español era incontestable y pudieron llegar más goles, pero justo antes del descanso a Silva se le cruzaron los cables y tras sufrir una entrada no demasiado aparatosa soltó un manotazo que impactó en la cara de su defensor. Expulsión justa, dos encuentros de sanción y otro partido plácido que empezaba a complicarse. Tras el descanso a España le costó más hacerse con el balón y el seleccionador estadounidense, viendo su oportunidad, sacó a Freddy Adu, al que había reservado por estar apercibido de sanción. Sin embargo, sólo 5 minutos después del ingreso del delantero americano, Cesc inauguró su cuenta goleadora al cazar en la frontal del área un balón suelto tras un córner y enviarlo a la escuadra. De ahí al final poco más, salvo la sensación de que Adu todavía estaba demasiado verde para enfrentarse a defensas serios y de que sin duda en aquel torneo había otros jugadores mejores que aquel niño prodigio que nos querían vender.


miércoles, 10 de junio de 2009

2003, Mundial sub'17 (I): Viaje al País del Sol de Medianoche

El Mundial sub'17 de Finlandia 2003 está íntimamente ligado a un nombre: el de Cesc Fábregas, y es imposible empezar a recordar aquel torneo sin citarlo casi instintivamente. Cuando repasábamos la trayectoria de algunos de los jugadores que estuvieron presentes en el Mundial sub'20 de 1999 en Nigeria comentábamos esa especie de maldición que impide brillar al máximo nivel, cuando dan el salto al fútbol profesional, a muchos de los que en estos campeonatos logran distinciones individuales. Por eso, casos como los del cerebro del Arsenal, ganador del Balón de Oro y de la Bota de Oro de aquel torneo, destacan mucho más, porque pocas veces una aparición tan fulgurante se ve refrendada de manera tan veloz en el fútbol adulto. La historia de Cesc es sinónimo de precocidad desde que comenzara a dar sus primeras patadas a un balón en su Arenys natal y hasta prácticamente la actualidad, porque con 22 años recién cumplidos Fábregas tiene un currículum envidiable en el que quizá sólo se eche en falta algún título más con su club. Pero si algo le sobra para conseguirlo es tiempo. Y talento, evidentemente. Un talento comparable al que demostró poseer Arsène Wenger para hacerse con los servicios de este chaval de 16 años antes de que explotara en el verano finés, en una cita que parecía destinada a nombres como los del brasileño Ederson, el portugués Vierinha o el "niño prodigio" estadounidense Freddy Adu. Y es que, pese a que empezaba a despuntar en las categorías inferiores del Barça, apareciendo ya con el Juvenil de División de Honor, para el gran público Fábregas era uno más de los desconocidos jugadores que inundaban la lista de Juan Santisteban. Y además, uno de los benjamines del grupo. En realidad, antes del campeonato sólo reconocíamos, y no demasiado, a Jurado, Silva, David Rodríguez y Xisco, que habían brillado en el Europeo de mayo. Pero para cuando acabó el mes de agosto muchos más habían despertado nuestra curiosidad y se habían ganado nuestra atención.

El torneo se disputó entre el 13 y el 30 de agosto de 2003 en las ciudades de Helsinki, Tampere, Turku y Lahti (donde España disputó los 3 encuentros de la primera fase). Como novedad, la FIFA decidió incluir por primera vez en un campeonato organizado por ella un campo de césped artificial, el del estadio Töölö de la capital finesa (en la imagen), donde se disputaron nada menos que 10 partidos, entre ellos todos del grupo A, en el que estaba incluído el anfitrión, y la final. El resultado fue satisfactorio y desde ese momento se permitió la celebración de encuentros internacionales en superficies sintéticas. A la cita escandinava acudieron 16 selecciones, repartidas en 4 grupos de la siguiente manera:

GRUPO A
Finlandia
China
México
Colombia

GRUPO B
Argentina
Australia
Costa Rica
Nigeria

GRUPO C
Portugal
Yemen
Camerún
Brasil

GRUPO D
España
República de Corea
Estados Unidos
Sierra Leona

España debutaría frente a Sierra Leona para jugar después contra los surcoreanos y cerrar esta primera fase con Estados Unidos. En su lista, Santisteban confió mayoritariamente en el bloque que se había proclamado Subcampeón de Europa unos meses antes, llegando a incluir a un David Silva que se recuperaba a marchas forzadas de una lesión de pubis (el canario había decidido no operarse antes para no perderse el Campeonato, aunque no llegó a tiempo para el primer partido). Así, la relación de jugadores inscritos fue la siguiente:

Núm. - Nombre - Fecha de nacimiento - Posición - Club
------------------------------------------------------------------------------------------------
1.- Antonio ADÁN Garrido - 13/05/1987 - PO - Real Madrid C.F.
2.- Manuel RUZ Baños - 05/04/1986 - DF - Valencia C.F.
3.- RAUL LLORENTE Raposo - 02/04/1986 - DF - Atlético de Madrid
4.- FRANCIS J. Borrego Campos - 06/06/1986 - DF - F.C. Barcelona
5.- SERGIO SÁNCHEZ Ortega - 03/04/1986 - DF - R.C.D. Espanyol
6.- Marcos TÉBAR Ramiro - 07/02/1986 - MC - Real Madrid C.F.
7.- SISI González Martínez - 22/04/1986 - MC - Valencia C.F.
8.- MARKEL Bergara Larrañaga - 05/05/1986 - MC - Real Sociedad
9.- DAVID Rodríguez Sánchez - 14/02/1986 - DL - Atlético de Madrid
10.- David Jiménez SILVA - 08/01/1986 - MC - Valencia C.F.
11.- Jose Manuel JURADO Marín - 29/06/1986 - MC - Real Madrid C.F.
12.- Miguel PALLARDÓ González - 05/09/1986 - MC - Valencia C.F.
13.- IVÁN GARCÍA González - 14/01/1986 - PO - Real Avilés C.F.
14.- CÉSAR ARZO Amporta - 21/01/1986 - DF - Villarreal C.F.
15.- JAVI GARCÍA Fernández - 08/02/1987 - DL - Real Madrid C.F.
16.- XISCO Nadal Martorell - 27/06/1986 - DL - Villarreal C.F.
17.- Cesc FÁBREGAS Soler - 04/05/1987 - MC - Arsenal F.C.
18.- OSKITZ Estefanía Gil - 12/10/1986 - DL - Real Sociedad
19.- Jose María CASES Hernández - 23/11/1986 - DL - Villarreal C.F.
20.- Javier MANDALUNIZ Rentería - 15/01/1987 - PO - Athletic Club

Aunque el bloque estaba hecho, los equipos inferiores no son compartimentos estancos y el sabio técnico sevillano aprovechó la ocasión para llamar también a varios jugadores un año más jóvenes y que le habían impresionado en las primeras concentraciones de la nueva sub'17 que comenzaría a competir al curso siguiente. Entre ellos estaba, obviamente, Cesc Fábregas, el último diamante en bruto adquirido por el orfebre Wenger para ser pulido en su academia londinense. Pero cuando por fin se puso a sus órdenes, el alsaciano comprobaría que su labor se limitaría a unos pocos retoques, porque en el País del Sol de Medianoche aquella joya ya se había mostrado al Mundo en casi todo su esplendor.