Mostrando entradas con la etiqueta Chile. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chile. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de julio de 2009

2005, Mundial sub'20 (II): Una máquina de golear

3-1

Encuadrada en el grupo C junto a Marruecos, Honduras y Chile, España debutó ante los norteafricanos presentando un once compacto en el que destacaba un poderoso centro del campo con Zapater, Cesc, Juanfran y Silva, encargados de llevar balones a las posiciones de Jonathan Soriano y Fernando Llorente. El partido del debut no tuvo excesiva complicación por la inocencia de los delanteros rivales, que no obstante sorprendieron con más facilidad de la esperada a la defensa española, desplegando un alegre juego que terminaría por llevar a Marruecos hasta cotas insospechadas. Pero pese a esas escaramuzas España supo controlar el partido y sin demiasado brillo hizo lo suficiente como para llevarse los 3 puntos con aparente comodidad. Fernando Llorente abrió la cuenta antes de la media hora con un gran gol de vaselina, aprovechando un error de la zaga marroquí, y ya en la segunda parte Molinero y Silva ampliaron diferencias con la inestimable ayuda del meta africano, ya que primero el disparo del lateral atlético le dobló las manos y luego se tragó un cerrado centro del canario en el saque de una falta lateral. En los últimos compases Marruecos obtuvo el merecido gol del honor al transformar un dudoso penalti, que supuso el 3-1 definitivo.

Ficha Oficial del partido disponible en FIFA.com
Crónica del partido (por FIFA.com)



0-7

Ante Marruecos España se había mostrado algo espesa con el balón en los pies y había concedido más ocasiones de las previstas, pero su pegada era demoledora y así lo corroboró en el partido contra Chile. Los sudamericanos llegaban con la moral por las nubes después de aplastar a Honduras por 7-0, y no podían imaginar que recibirían de su propia medicina. Y es que en un partido memorable, sobre todo para Fernando Llorente, España le endosó otros siete. El ariete del Athletic abrió la cuenta en el minuto 8, y aunque la primera mitad discurrió igualada, con Chile acercándose a la meta de Ribas gracias sobre todo a las incursiones de Matías Fernández, una rigurosa expulsión del defensa Jara al filo del descanso (y justo después de la más clara ocasión chilena) marcó el devenir del encuentro. Robusté marcó a los cinco minutos de la reanudación y Chile se vino abajo estrepitosamente, dejando multitud de espacios que aprovecharon los centrocampistas españoles para hacer un verdadero estropicio en la zaga sudamericana. Tres nuevos goles a placer de Llorente (que marcó 4 pero pudo haber hecho 6 de no haber pecado de generosidad), y sendos zurdazos de Gavilán y Silva cerraron un partido extraño que nos sirvió también para ver el debut del lateral zurdo José Enrique, que tuvo que sustituir antes del descanso al lesionado Garrido. Su imponente planta y sus continuas carreras por la banda nos impresionaron a más de uno, convirtiéndose con rapidez en una de las revelaciones del campeonato.


Ficha Oficial del partido disponible en FIFA.com
Crónica del partido (por FIFA.com)




3-0

Tras ese festival goleador, el último partido ante la endeble Honduras se presentaba como una nueva fiesta para nuestros atacantes, y el tempranero gol de vaselina de Jonathan Soriano a los cinco minutos parecía confirmar las sospechas. Sin embargo, el partido fue lento y aburrido, con la selección centroamericana encerrada a cal y canto en su área y con España, con muchas novedades en su alineación, limitándose a tocar sin apenas crear peligro. Aún así, Silva encontró el hueco para marcar el segundo antes del descanso, y Víctor Casadesús también pudo anotar su primer gol en el torneo mediada la segunda parte. El encuentro era soporífero, no había nada en juego y ambos seleccionadores decidieron cambiar a sus guardametas a la vez, síntoma que deja a las claras el nivel competitivo del partido. Roberto salió por Manu, que había sido titular en lugar del habitual Ribas, pero apenas pudo estar unos pocos minutos sobre el césped ya que tras un error de su zaga no tuvo más remedio que realizar un penalti que le supuso la expulsión. Con todos los cambios realizados, Jonathan Soriano se puso los guantes y atajó el lanzamiento hondureño, con lo que el delantero del Espanyol redondeaba una tarde completa.

Ficha Oficial del partido disponible en FIFA.com
Crónica del partido (por FIFA.com)


Una de las mayores sorpresas de esta primera fase fue la derrota de Argentina en su debut frente a Estados Unidos por 1-0. Los norteamericanos, liderados por Benny Feilhaber y con el "veterano" de 16 años Freddy Adu en la delantera, se aprovecharon de la decisión del seleccionador argentino de dejar a Messi en el banquillo, supuestamente con molestias (aunque para muchos la suplencia se debió a la falta de confianza de Pancho Ferraro en aquel endeble jugador de 17 años). Leo salió tras el descanso y aunque no se pudo remontar ese partido sí se demostró que el pequeño genio del Barça era imprescindible en aquel equipo, en el que también hubo minutos para otro par de jovencísimos jugadores como Fernando Gago y Sergio Agüero. Otro resultado sonado fue la victoria de Siria ante Italia por 2-1, que valió a los debutantes la clasificación para octavos, clasificación que Italia logró en el último suspiro de su último partido. En el llamado Grupo de la Muerte, Brasil volvió a enfundarse el traje de faena y, aparcando su cada vez menos típico jogo bonito, superó a sus rivales a base de consistencia y pequeños destellos de calidad de su lateral Rafinha y el delantero Rafael Sobís. Además, Nigeria también demostró solidez con un centro del campo muy potente y talentoso, con John Obi Mikel y Promise Isaac como máximos exponentes, y la constante y peligrosa presencia del lateral Taye Taiwo, mientras que Suiza y Corea pagaron cara la igualdad de este grupo y se despidieron con 3 puntos, aunque dejando algunos destellos de su buen nivel futbolístico. La revelación de esta fase fue sin duda China, que con un juego ordenado y pequeñas gotas de calidad hizo pleno de victorias superando a dos selecciones en teoría superiores como Turquía y Ucrania, que curiosamente dejaron sensaciones contrapuestas a las que habían ofrecido en el Europeo del verano anterior: Turquía se mostró algo endeble y falta de pegada mientras que Ucrania se destapó con un juego más ofensivo del que se benefició Oleksandr Aliyev, autor de 5 tantos. También lideraron sus grupos con mano de hierro Colombia, que dejó varios nombres a seguir (los de Wason Rentería, Freddy Guarín y Hugo Rodallega seguro que no faltaban en ningún informe de ningún ojeador), y Holanda, que con el apoyo de su público y un juego basado en la velocidad de Ryan Babel y Quincy Owusu Abeyie dominó un grupo en el que nadie más fue capaz de ganar un partido: Japón se metió en octavos con sólo 2 puntos y dejó fuera por el mayor número de goles marcados a Benín, cuyo atrevido juego mereció mayor premio, y Australia.


miércoles, 20 de mayo de 2009

Sidney 2000: Encuentros en la Primera Fase

0-3

Había pasado casi un año y medio, estábamos en la otra punta del planeta y ni siquiera el calor de Adelaida era comparable al de Lagos, pero por un momento quienes presenciaban el debut de España en los Juegos Olímpicos de Sidney seguramente se sintieron trasladados de nuevo a aquel inolvidable Mundial sub'20. Y no sólo por la inconfundible imagen de Iñaki Sáez y su inseparable gorra dando órdenes desde la banda, sino porque sobre el campo la selección olímpica española estaba repitiendo casi a la perfección el exitoso guión de Nigeria: salida en tromba, un descarado juego ofensivo y un impecable acierto rematador para dejar finiquitado el partido en apenas media hora. Con una leve variación respecto al esquema del Mundial, ya que en ese partido se apostó por un 4-3-1-2 con Aranzubia, Marchena, Iván Amaya, Lacruz y Capdevila en defensa, con Gabri acompañando a Xavi y Albelda en el centro del campo y con Toni Velamazán de enganche con la dupla Tamudo - Jose Mari, el combinado español desplegó todo su repertorio de juego para apabullar a una selección surcoreana que ni siquiera fue mejor en el apartado físico. Tras varias ocasiones de Tamudo, a los diez minutos Velamazán cazó un rechace para colocar el primer tanto en el luminoso gracias a un potente disparo que se coló imparable en la meta asiática. Bajo la batuta de Xavi, con Tamudo incordiando a la defensa y con Jose Mari dejando pinceladas de calidad, el segundo era cuestión de tiempo, y fue el delantero sevillano del Milan quien se encargó de materializarlo a los 25 minutos tras una gran jugada personal. Corea bajó los brazos y Xavi certificó el gol de la tranquilidad antes del descanso, aprovechando una dejada de Tamudo. En la segunda parte España se limitó a dejar correr el tiempo y a los coreanos, e incluso pudo aumentar la cuenta. Ni Park Ji Sung ni Lee Chun Soo, dos de las estrellas de Corea del Sur, pudieron dar réplica al incontestable dominio español que se embolsó los 3 puntos antes de enfrentarse a Chile en la segunda jornada.

Ficha Oficial disponible en FIFA.com
También: Crónica del diario El Mundo (por Alejandro Delmás)



1-3

El segundo partido se presentaba como el duelo que decidiría quién pasaría a cuartos de final como primero de grupo y quién sería segundo, ya que en su partido inaugural Chile había derrotado a Marruecos por 4-1, con hat-trick de Iván Zamorano incluído. Y es que Chile, al contrario que España o la propia Corea del Sur, sí había optado por convocar a 3 jugadores mayores de 23 años para reforzar la portería (Nelson Tapia), la defensa (Pedro Reyes) y sobre todo la delantera, con el citado Zamorano. El ariete, que ya contaba con 33 años y estaba a punto de dar por finalizada su exitosa carrera en Europa, fue sin duda la gran estrella de la competición, ya que acabaría erigiéndose como máximo goleador del torneo Olímpico. Pero no sería él, sino su compañero en la delantera, el talentoso Reinaldo Navia, quien tumbara a los jóvenes españoles en aquel encuentro. El choque, disputado en Melbourne, fue una pesadilla para los nuestros, que vieron como Chile les superaba con bastante comodidad gracias a la rapidez de sus atacantes pero también a los errores de la zaga española. Y eso que durante los primeros minutos España (con la novedad de Angulo por Jose Mari respecto al primer partido) salió dispuesta a repetir el guión que tan bien dominaba, encerrando a los chilenos en su área, pero poco a poco la presión fue disminuyendo y casi en el primer acercamiento sudamericano Rafael Olarra remató a la perfección un medido centro desde la banda. Los de Sáez se vinieron abajo y un poco antes del descanso Zamorano cazó un mal pase de Marchena para escaparse por la línea de fondo, aguantar la tarascada del sevillano y, cuando el balón parecía perdido, rebañar la bola desde el suelo para que Navia sólo tuviera que empujar. Con ese 0-2 se llegó al descanso, y la segunda parte fue un quiero y no puedo de España, que no supo atacar la ordenada defensa chilena. Aún así, Lacruz le puso emoción al partido al remachar un barullo en el área, pero aunque faltaba más de media hora para el final se veía que iba a costar mucho lograr el empate. Y de hecho lo que llegó fue la sentencia, ya que con la selección española volcada en ataque Navia aprovechó un pase de Zamorano para finalizar el contragolpe con un magistral lanzamiento desde fuera del área. Chile conseguía así su clasificación y España empezaba a vislumbrar a Italia en el horizonte de los cuartos, ya que los campeones de Europa sub'21 habían ganado sus dos partidos y se perfilaban como primeros de su grupo a falta del choque ante Nigeria.

Ficha Oficial disponible en FIFA.com
También: Crónica del diario El Mundo (por Alejandro Delmás)


2-0

Llevábamos 5 días de Juegos y a estas alturas ya teníamos los primeros Oros españoles (Isabel Fernández en judo y Joan Llaneras en ciclismo en pista), el primer gran nombre propio (el nadador australiano Ian Thorpe, ganador de tres medallas de Oro) y también una de las imágenes más curiosas de Sidney 2000 (la agónica y solitaria lucha del nadador guineano Eric Moussambani contra la piscina olímpica). Por tener, ya teníamos hasta rival confirmado en cuartos de final, Italia, que había empatado con Nigeria y esperaba ya a España, a la que solo una derrota ante Marruecos (unida a una goleada de Corea a Chile) podría dejar fuera de la lucha por las medallas. Pero la eliminación era una posibilidad muy remota y se empezó a comprobar desde el minuto 1 viendo el inexistente poderío atacante de la selección magrebí, que no pudo contar en todo el torneo con su estrella mayor de 23 años, el ex-deportivista Bassir, lesionado. España dominó el partido con claridad y si no acabó goleando fue en buena medida por los fallos de Jose Mari en el remate y por la excesiva dureza con que se emplearon los africanos en todas las parcelas del campo. Hubo que esperar al minuto 33 para que Jose Mari aprovechara su enésima oportunidad para inaugurar el marcador, y la sentencia no llegó hasta el minuto 90, gracias a un gol de Gabri. Entre medias, tiempo para muchos de los no habituales, como Unai, Ferrón o Puyol, y para que los jugadores marroquíes descargaran su impotencia (3 derrotas, 7 goles en contra y sólo 1 a favor) a base de palos y marrullerías varias.

Ficha Oficial disponible en FIFA.com
También: Crónica del diario El Mundo (por Alejandro Delmás)



La fase de grupos se cerró sin demasiadas sorpresas, ya que la eliminación de la República Checa (subcampeona de Europa sub'21) entraba dentro de lo previsible en un igualado grupo con Camerún y Estados Unidos, aunque lo que finalmente condenó a los checos fue su inesperada derrota ante Kuwait. Brasil (que en aquellos Juegos estaba dirigida por Wanderlei Luxemburgo y que tenía entre sus filas a Ronaldinho, Edu o Lucio) también sufrió un duro revés al perder con la Sudáfrica de Quinton Fortune y Benni McCarthy, aunque supo reponerse y acabó primera de grupo por delante de Japón, que sumaba a sus subcampeones del Mundo sub'20 otros jóvenes talentos como Hidetoshi Nakata o Shunsuke Nakamura. Las medallas estaban a un partido de distancia y sin duda nadie quería dejar pasar la oportunidad de colgarse una en el cuello.