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sábado, 21 de septiembre de 2013

En primera persona: Juan Francisco Leo Bermejo

El año que viene se cumplirán 15 años de la victoria de España en el Mundial sub'20 de Nigeria 1999. Supongo que, según se vaya acercando el mes de abril, iremos viendo artículos y reportajes varios sobre el acontecimiento, y muchos de ellos seguramente se centrarán en las carreras desarrolladas con posterioridad por los dieciocho campeones del mundo: de los títulos de Xavi a los cupones que vende Álex Lombardero, de los milagros de Iker Casillas a los días en Regional de Jusué. Esos dieciocho nombres son Historia de nuestro fútbol y bien merecen todo tipo de homenajes, pero tampoco conviene olvidar que hubo otros a los que el caprichoso destino privó de un hueco que tenían más que ganado en esa lista; jugadores que recorrieron todo el camino de aquel equipo hasta Nigeria salvo el tramo más importante: el que los dieciocho elegidos hicieron en avión hasta Lagos el 31 de marzo de 1999.


Leo (#3) en un duelo contra Italia sub'18 en 1997
Uno de esos jóvenes futbolistas que se quedaron prácticamente en la puerta de embarque fue el lateral zurdo Leo. Fijo de las selecciones inferiores desde categoría sub'15 y mundialista sub'17 en Ecuador 1995 cuando aún no había cumplido los dieciséis, el contador de partidos internacionales de Juan Francisco Leo Bermejo (Badalona, 24/09/1979) se detuvo en el último amistoso que disputó la sub'20 antes de reunirse para viajar a Nigeria'99. Una inoportuna lesión le dejó fuera de la cita africana y otras muchas terminarían por frenar su progresión hasta forzar su retirada en 2009; desde entonces ejerce como representante de jugadores y de su trabajo y sus experiencias juveniles hablamos en esta entrevista. Hoy, en primera persona, Leo Bermejo.

- Eras un fijo en las selecciones inferiores (40 partidos entre todas las categorías), jugaste toda la clasificación y el Europeo sub'18 de 1998, en el que España logró el billete para el Mundial sub'20 de Nigeria, pero en el último momento desapareciste de la convocatoria definitiva. ¿Qué ocurrió?
Anteriormente a la convocatoria era fijo en la selección, pero tenía unos problemas de hombro que fueron los que me descartaron a última hora. Estaba convocado pero unos días antes de viajar a Nigeria tuve una luxación jugando con mi equipo (Real Madrid) y el club no me permitió viajar.

- ¿Qué sentías al ver cómo tus compañeros iban pasando rondas hasta alzarse con el título?
Sientes una mezcla de alegría y tristeza, supongo que la alegría era porque ves que los compañeros van pasando rondas hasta el final y te emocionas, la tristeza porque no estás ahí y después de ganar un Mundial a casi todos los jugadores de esa selección les esperaba un destino muy bonito.

- Para llegar a aquel Mundial España pasó por varios momentos difíciles: el play-off contra Israel, el partido contra Lituania en el Europeo... ¿Qué recuerdas de esos partidos?
Me acuerdo perfectamente de aquellas eliminatorias, sobre todo la de Israel por una anécdota que vivimos allí. En el aeropuerto nos avisaron de una amenaza de bomba y salimos todos por patas, estuvimos todos fuera esperando que se despejase todo y al rato dijeron que era una falsa alarma, pero fíjate como estábamos todos!

- ¿Existía en el equipo la sensación de que se podría acabar ganando el Mundial o ni siquiera se planteaba?
Sí que es verdad que en esos momentos no piensas en ganar el Mundial, piensa también que en aquella época España no era tanto de ganar campeonatos. Simplemente piensas en la posibilidad de pasar esas eliminatorias y poder disputar un Mundial.

- Sí estuviste en el Mundial sub'17 de Ecuador 1995, aunque ahí España no pasó de la primera fase y no llegaste a debutar. ¿Cómo se vive un torneo así con esa edad? ¿Qué recuerdas de aquella experiencia? ¿Qué fue lo que más te marcó?
Cuando se jugó aquel Mundial yo tenía 15 años, era muy joven. Recuerdo que Juan Santisteban me brindó esa oportunidad porque en los campeonatos sub’16 lo estaba haciendo bien. La experiencia fue increíble, ir a la otra parte del mundo a jugar al fútbol y el recibimiento de la gente de Ecuador es lo que más me marcó, nos trataban como a ídolos cuando solamente éramos chiquillos de 15 años como era mi caso.

- Empezaste a destacar en las categorías inferiores del Espanyol, pero en edad juvenil fichaste por el Real Madrid. ¿Cómo fue aquel traspaso? 
Recuerdo que jugando unas fases finales con la selección de Cataluña en Murcia un directivo del Real Madrid (Paco de Gracia) se puso en contacto con mi padre en el campo para decirle que estaban interesados en firmarme. Yo era juvenil de primer año y le comentaron a mi padre que directamente me iban a pasar al juvenil División de Honor, una categoría por encima de mi edad. Después de mucho meditarlo con mi familia decidí dar el paso de marchar al Real Madrid; no fue una decisión fácil porque en el Español sabía que no se lo iban a tomar muy bien, estaba bastante valorado por ellos pero también sabía que no era lo mismo un equipo que otro.

- Pasaste 5 temporadas en la Casa Blanca. ¿Con qué compañeros coincidiste en la cantera? ¿Quién te impresionaba más como jugador, llegara luego o no a la élite? 
Estuve 5 temporadas y en esos años pasaron muchos futbolistas, hay varios jugadores que te impresionan, cada uno con sus características: los Casillas, Fernando, Corona, Rolando Zárate, Pavón... En fin, estos son quizás los que la gente conoce, y los que sí llegaron a primer nivel era también porque tenían esas condiciones que se necesitan. Lugo había alguno como Hoyos que si hubiese querido también hubiese llegado a la elite.

- Vicente Del Bosque os dio a varios jugadores de la cantera la oportunidad de dar el salto. ¿Qué se siente al entrenar e incluso llegar a entrar en una convocatoria del primer equipo, nada menos que en Champions League (Spartak Moscú – Real Madrid, 07/11/2000)? ¿Pensabas que podrías debutar y mantenerte, aunque fuera a la sombra de Roberto Carlos?
Llegado ya al límite de estar en el filial, jugar y ser internacional, ya sólo piensas única y exclusivamente en jugar en el primer equipo del Real Madrid lo antes que puedas; yo tuve la oportunidad de entrenar alguna vez con ellos y de ir convocado en Champions. Esta última experiencia es la más bonita que he tenido jamás como futbolista, precisamente en aquel partido debutó Pavón. Fui convocado porque Roberto Carlos estaba sancionado, y jugó Solari de lateral. Pero a las dos o tres semanas de aquel viaje tuve una grave lesión de rodilla (triada) que ya no me permitió volver a ir con ellos.

- En el Real Madrid viviste la etapa de Lorenzo Sanz y la primera llegada de Florentino Pérez. ¿Qué cambios notasteis dentro del club, en cuanto a la forma de gestionarlo? 
Cuando llegué a Madrid estaba comandado todo por Lorenzo Sanz, parecía todo más humilde. Con la llegada de Florentino y los fichajes de estrellas ves que la cosa cambia. En lo personal, jugando en la cantera yo no noté mucho cambio; los futbolistas que se quedaron después sí lo notaron, en el cambio sobre todo de la Ciudad Deportiva.

- A partir de ahí, infinidad de lesiones y muchos equipos, del Villarreal al Lorca pasando por Jaén, Alcoyano o Huesca, entre otros, e incluso una prueba en Polonia. ¿De qué lugares guardas mejor y peor recuerdo? ¿Qué te impulsaba a seguir intentándolo? ¿Cuándo decides dejarlo?
Guardo muy buen recuerdo de muchos sitios, especialmente de Puertollano, dejé varios amigos fuera del fútbol con los cuales mantengo aún la relación; y de mi etapa en Murcia, porque de ahí surgió la posibilidad de trabajar en lo que trabajo actualmente.

Leo, en una imagen actual
- En la actualidad trabajas como agente de futbolistas en la empresa JVSports. ¿Cómo surgió la oportunidad?
 
Mi última temporada jugué en Sangonera hasta diciembre, ya no daba para mucho más después de haber tenido 7 operaciones de rodilla y hombro y Joaquín, que fue director deportivo de mi anterior club, el Lorca, y que entonces ya era agente, me invitó a dejar el fútbol y trabajar con él, y así lo hice!

- ¿Qué tipo de servicio ofrecéis a vuestros representados?
Servicios supongo que como todas las empresas de agentes, yo a mi favor tengo que al ser exfutbolista sé qué es lo que necesita un futbolista y en qué momento. Es simplemente estar por ellos, que vean en ti su persona de confianza. A nivel más profesional, les damos varias posibilidades en temas económicos, fiscales… Hay un grupo de personas que están dentro de la empresa que se encargan de ello.

- ¿Cómo es el día a día de un representante?
Hay varias fases. Durante los meses de mercado el día a día es más movido, es simplemente hablar con los clubs que previamente durante la temporada has visitado para ver cuáles de los futbolistas les pueden interesar. Cuando se termina el mercado es más para ver cuanto más fútbol mejor, llamar durante la semana a los futbolistas y que te vayan contando cómo les ha ido en los partidos… en fin, un seguimiento.

- ¿Qué aptitudes personales crees que son más necesarias para dedicarse al oficio? 
Aptitudes supongo que tienes que saber de fútbol, de equipos, tener relaciones, no sé... Hay que ser muy constante, muchos chicos ponen su futuro en tus manos y no les puedes fallar.

- Imagino que la crisis habrá cambiado la manera de actuar de los representantes, sobre todo en las categorías semi-profesionales. ¿Existen muchas diferencias entre el mercado actual y el de tus tiempos como jugador? ¿Os movéis también en el extranjero?
Yo creo que si existe diferencia. Hay varios aspectos: anteriormente no había tantos agentes, no había crisis y por tanto los contratos eran más altos y ni los agentes ni los jugadores sufrían impagos; por el contrario, ahora hay muchísimos más agentes y muchísima más crisis, con lo que conlleva todo.
Esta temporada hemos firmado 7 futbolistas en el extranjero. Yo creo que de cara a la temporada que viene creceremos en ese aspecto más aún.

- ¿Te sirve tu experiencia como exfutbolista para detectar dónde pueden surgir problemas (impagos, etc.) o dónde puede encajar mejor un jugador?
Más que para saber dónde puede haber impagos, sí para saber dónde puede encajar un jugador. Si estás puesto en tema de equipos y de jugadores sabes qué futbolista le puede encajar más o menos a un club. El saber de impagos me lo ha dado la experiencia que tengo como agente.

- ¿Cuánto y cuándo cobra un agente de futbolistas?
Es relativo el cuánto, al final yo creo que cuanto más trabajas más puedes ganar. Personalmente las cosas nos van bien pero lucho cada día para que vaya mejor.
Cuándo, es durante la temporada. Si nos tiene que pagar un club, el club pone sus plazos y salvo alguno que no paga el resto lo hace. Con los futbolistas es diferente, ellos mismos se autogestionan cuándo nos tienen que pagar, hay varias maneras.

- ¿Qué opinas de los fondos de inversión en futbolistas y de la intención de la FIFA de limitar sus maniobras?
A ver, es un tema delicado, depende para quién está bien o está mal. Ahora mismo en España no hay dinero y estos fondos ceden a futbolistas a clubes que no tienen poder económico y a ellos les va bien. Yo no comparto estos fondos para lucrarte de manera excesiva.

- Por último, ¿qué mensaje mandarías a deportistas, patrocinadores y clubes para hacer frente a estos tiempos de crisis?

El mensaje es diverso, pero simplificando sería un tópico: a los clubs, no ofrezcas más de lo que tienes, y a los futbolistas que sean intensos, que amen el fútbol y que a veces las oportunidades de jugar en categorías más altas te vienen sin darte cuenta, y ahora que no hay dinero, más fácil aún.

Leo (#3) busca un pase de Gerard (#10) en la vuelta del play-off
de acceso al Europeo sub'18 de 1998, ante Israel. Ambos eran fijos para Sáez
pero sendas lesiones les dejarían sin Mundial sub'20

jueves, 9 de septiembre de 2010

En primera persona: Luis Martínez Arasa

Regresamos tras un nuevo parón de varios meses, durante los que España ha sumado dos nuevos subcampeonatos europeos (que tarde o temprano tendrán su espacio propio en el blog) y, sobre todo, ha logrado por fin aquello que se veía venir desde hace diez años: ganar el Mundial. Hay pocas casualidades en esta vida y esto no es una de ellas, como seguramente ya sepáis quienes habéis seguido las correrías de nuestros campeones desde que eran unos chavales de 15 años. Además de la inmensa alegría compartida por todo el país, tras el título mundial me queda la satisfacción personal de ver como en no pocos medios se han acordado de todos los éxitos acumulados en las categorías inferiores a lo largo de los últimos años, evocando la figura de Juan Santisteban, Iñaki Sáez y el resto de técnicos que los hicieron posible, lo que me hace sentir orgulloso de haber emprendido este camino mucho antes, cuando la Copa del Mundo era todavía un sueño, más alcanzable que en otras ocasiones, pero un sueño al fin y al cabo. Hemos tenido que ganar un Mundial para que se reconociera su gran labor, pero nunca es demasiado tarde. Enhorabuena y muchas gracias, una vez más, porque este éxito es también de todos ellos.

Aunque no lo hayáis visto reflejado aquí, el blog ha seguido desarrollándose durante el Mundial. La lesión de Iniesta en el último partido de preparación, en Murcia, justo el día en que Torres reaparecía tras su operación de rodilla, me hizo pensar en las veces que estos compañeros de generación se habían cruzado en las distintas categorías de la selección, así que aprovechando la información que había ido recopilando a lo largo del último año escribí un post para el Flagrant's, el blog spin-off del de Ramón Trecet en el que nos reunimos varios de los habituales del 13t para contar aquellas historias que, por la razón que sea, no tienen cabida en los dominios de Marca.com. Aquel escrito derivó en una serie de perfiles de varios jugadores de la Selección realizados en gran medida a partir de retales de los posts ya publicados aquí, por lo que no quise trasladar esos refritos a este blog (si tenéis interés podéis consultarlos en la categoría "Probalidades Apócrifas" del Flagrant´s). El último artículo antes de la final, dedicado a Vicente Del Bosque, fue el único totalmente original, y al cabo de unas semanas por él apareció un personaje inesperado con mucho que contar. Se trataba de Luis Martínez Arasa (Madrid, 10/11/1975), ex-canterano del Real Madrid que disputó el Mundial Sub'20 de Qatar 1995. Cuando recordamos aquella cita ya apuntamos el giro que Luis había dado a su vida al abandonar prematuramente el fútbol por su otra pasión, el teatro, y ahora me alegra presentaros esta entrevista en la que él mismo nos cuenta su peculiar historia, así como su particular visión del fútbol (con sus luces y sombras), el teatro y la vida en general. Hoy, en primera persona, Luis Martínez.

Luis Martínez en su etapa
en el Castilla
- ¿A qué edad comenzaste a jugar "en serio" al fútbol? ¿Cuándo y cómo entraste en el Real Madrid?
Bueno, como dijo aquel, hay que jugar con la seriedad que juegan los niños, así que comencé a jugar en serio en cuanto pude caminar en un equipo federado, a los once. Era el equipo E.M.T., de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid, cuyo campo estaba frente a la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid, donde ahora se alzan los edificios que atestiguan uno de los mayores escándalos de recalificación en nuestra ciudad, ya que los terrenos de la Ciudad Deportiva eran suelo para zona verde o deportiva en un primer plan. Muchos ojeadores visitaban los partidos de la E.M.T. y a través de uno de ellos fui a probar al Real Madrid. Tenía catorce años, era el año 90.

- ¿Cómo te definirías como futbolista, para el que no te recuerde?
Era un pulmón en el centro del campo, no exento de suficiente técnica para sacar el balón jugado. Especialista en robar balones y en tiros al borde del área. Valdano me llamaba "Dunga". Algo me parecía.

- ¿Con qué jugadores coincidiste en las categorías inferiores del Madrid? ¿Mantienes algún tipo de contacto con ellos?
Jugué seis o siete temporadas en la cantera del Madrid. Coincidí con Fernando Morán, Joyce Moreno, Paris, José Manuel Roca, Víctor, Sandro, Iván Pérez, Raúl, Guti, Eto’o cuando vino a probar, Rodri, López Segovia, Santa Fe, Lazcano, Ángel Luis, Contreras, Valerio, Molina, Cavia, Roberto, Raúl Valbuena, Álvaro Benito, etc, hasta varios centenares de compañeros. Jugué en la Selección Española sub’18 y sub’20, coincidiendo con gente que tú ya conoces. Mantengo contacto con Morán, París, Joyce Moreno y Álvaro Benito, el de Pignoise.

- ¿Hay buen ambiente en esos vestuarios o la gente se ve más como rival para llegar al primer equipo que como compañero?
Depende del grupo que se cree cada año. He de decir que los valores que transmitían algunos entrenadores de la cantera eran retrógrados y conservadores. Por suerte esto ha cambiado. Por otro lado, he conocido gente genial y generosa en esa etapa tan alegre de mi vida. La mayoría de los chavales eran majos, pero eran los entrenadores quienes los hacían excesivamente competitivos. Insisto, algunos entrenadores.

- ¿Qué recuerdas con más cariño de aquella etapa?
Recuerdo con mucho cariño a otros entrenadores y compañeros, con la alegría de compartir estos años tan especiales. Gracias al Madrid viajé mucho y conocí la importancia de la constancia y el trabajo bien hecho. Recuerdo con cariño el descubrimiento sensorial de este juego.

- ¿Qué se siente cuando a uno lo llaman para la selección juvenil? ¿Qué recuerdas de aquellas primeras experiencias internacionales?
Subidón e inquietud. El ambiente era muy bueno. Era un poco raro llegar a compenetrarse con compañeros nuevos en poco tiempo, pero las selecciones contrarias tenían, por lo general, menos nivel que los equipos fuertes españoles como el Madrid o el Barça juveniles. La selección suponía campeonatos estupendos, un trato exquisito y conocer gente de toda España.

Luis Martínez (agachado, primero por
la dcha.) en el Mundial sub'20 de 1995
- En 1995 formaste parte importante de la selección sub'20 que fue al Mundial de Qatar, disputando todos los partidos como titular. ¿Cómo viviste aquel campeonato, y la derrota contra Argentina? ¿Erais conscientes del seguimiento que estabais teniendo en España?
Bueno, el Mundial se tenía que haber jugado en Nigeria pero lo trasladaron por un brote de cólera. Qatar era un lugar triste. Aparecía como un país rico en los libros, pero está lleno de personas extranjeras que trabajan por una miseria para los señoritos qataríes, ricos de nacimiento con acciones de petróleo concedidas por el hecho de nacer allí. Y esos extranjeros no cuentan a la hora de calcular la renta per cápita, claro. Ni siquiera pueden ligar con las mujeres de allí. Recuerdo el calor, que era insoportable, los campos semivacíos, y las mujeres tapadas con burkas integrales entrando al McDonald’s siempre detrás de los maridos. Nosotros estuvimos en un gran hotel e hicimos buen equipo, pero no había ambiente de fútbol en las calles. Aunque tampoco íbamos a hacer turismo.
Éramos conscientes del seguimiento que se nos hacía en España ya que leíamos las noticias que iban apareciendo y hablábamos con nuestros allegados por teléfono.

- Futbolísticamente, ¿qué crees que falló en aquel torneo? ¿La derrota contra Argentina fue por un mal día o fue la consecuencia de un trabajo mal hecho?
Los argentinos nos ganaron porque nos frieron a faltas desde el principio, en una zona que no les suponía tarjeta. Tenían un poquito más oficio que nosotros. En esa selección estaban Christian Díaz, Biagini, Ibagaza... el resto no fueron luego tan conocidos por aquí, pero era un equipo muy serio. Sabían de nuestro peligro en el juego ofensivo y se dedicaron a alejar a nuestros delanteros de su zona. Para hacer eso con esas edades hay que tener oficio. Nosotros teníamos un gran equipo, había buenos jugadores pero nos faltaba esa experiencia y algo de carácter. Luego en el descanso Goiko nos cambió a Míchel Salgado y a mí, pero no se pudo hacer más.

- Se dice que en Qatar Raúl y De la Peña, que no se conocían, se hicieron muy amigos, y que, paralelamente, quizás por ser las estrellas emergentes de Madrid y Barça, se aislaron un poco del resto del grupo. ¿Es cierto eso, o se comportaban como dos jugadores más?
Sí, se hicieron muy amigos, pero es algo normal en la dinámica de un grupo y no afectó negativamente. Recuerdo que una vez salieron del hotel y desde un coche les empezaron a llamar y a decir cosas, y como no entendían lo que les estaban diciendo se volvieron corriendo al hotel un poco asustados. A lo mejor no era nada malo, pero se asustaron y echaron a correr. Normal, éramos unos críos.

- ¿Alguna anécdota curiosa o divertida que recuerdes de aquella cita? ¿El primer gol contra Burundi fue tuyo (como aparece en las estadísticas oficiales de la FIFA) o de Morientes (como cuentan las crónicas)?
No, no marqué ese día. En realidad sí marqué un gol, en propia puerta contra Japón. Sacaron un córner y me puse al primer palo. Iba muy cerrado y llegué a peinarla un poco de cabeza, y por eso Javi (López Vallejo) no pudo llegar. Si yo no la hubiese tocado creo que la sacaba bien. Pero nadie se dio cuenta. Paco Grande, que estaba con nosotros en la concentración, ni siquiera se enteró. Se ve que el tiro de cámara era malo. Después en el hotel hablando sobre la jugada le dije "Pero Paco, si es que la he tocado yo". Luego hacía chascarrillos con nosotros, diciendo que a ver si al final iba a ser yo el goleador del Mundial. Muy majo.

- La temporada siguiente te asentaste en Segunda con el Castilla, y tengo entendido que eras muy del gusto de Valdano, por entonces entrenador del primer equipo. Creo que luego también entrenaste con Capello, pero no llegaste a debutar con el primer equipo (corrígeme si me equivoco) ni con uno ni con otro. ¿Tienes esa espinita clavada? ¿Echaste de menos una oportunidad para poder demostrar tu valía?
Valdano hizo una labor muy buena. Te decía que contra Argentina nos faltó oficio, pero es que antes a esa edad casi nadie debutaba ya en Primera. En ese sentido Valdano rompió moldes, hizo debutar a Raúl, a Guti, a Rivera muy jóvenes. Ahora se hace más, se debuta y se madura mucho antes, y se nota. Valdano intentó instaurar un modelo ideal para la cantera del Madrid. Ahora se estarían viendo sus frutos, como se ven en el Barça. Pero las victorias en la Casa Blanca capitalista mandan y no mantuvieron a un Ilustrado como él.
Entrené muchas veces con el primer equipo y jugué algunos amistosos. Capello me convocó para un partido de Copa en Salamanca. Ese día debutó Ismael (Irurzun) pero como el marcador iba apretado, creo que 1-0 con gol de Hierro de penalti, me quedé sin jugar. Si el resultado hubiera sido  más claro creo que yo también habría debutado. Luego también me convocaron para un partido de Liga en casa contra el Logroñés. Estuve en el hotel de concentración un par de días, pero a última hora me cai de la lista porque a Seedorf le pusieron un avión privado para volver desde Holanda, donde había jugado un partido con su selección.

- Muchos jugadores de generaciones posteriores se han encontrado en la misma situación y han tenido que dejar el Madrid para poder destacar; algunos lograron volver, pero tras recorrer un camino que no tendría por qué haber sido tan largo. ¿Qué crees que falla en la cantera del club blanco?
Como te dije, Valdano hizo una buena labor, deberían haberle aguantado más tiempo. Ahora es igual, se necesita implantar un modelo de juego y darle continuidad, invertir mínimo 5 años con un proyecto claro, que trabaje la cantera, con un mismo responsable técnico. Si no, se pierde el tiempo. El Barça lleva mucha ventaja en eso, por ejemplo Iniesta es un proyecto del club desde los 12 años. Aunque al final esto es un juego y se puede ganar de esta otra manera, pero si miras los proyectos del Barça actual, de la Quinta del Buitre, del Ajax de los noventa, del Milan de Sacchi... eran consecuencia del tiempo. Ahora se quieren resultados ya y si no llegan se cambia; en fin, quizá sea una consecuencia de este mundo de "cagaprisas" que hemos creado entre todos. Que pare el mundo que yo me bajo, jejeje.

- La temporada 96/97 acabó con el descenso del Castilla a Segunda B y fue el comienzo de tu peregrinación. Primero fuiste al Rayo, donde coincidiste con tu compañero de selección Míchel, y con otros ilustres como Lopetegui, López Muñiz, Cota u Onésimo. ¿Qué aprendiste de esos veteranos?
Me sirvió para madurar. Yo venía de la cantera del Madrid donde éramos todos chavales y al entrar en un vestuario lleno de veteranos aprendes mucho sobre el rigor del trabajo, y a valorar y disfrutar cada momento. Futbolísticamente estuvo bien, aunque los entrenadores no eran muy de jugar y sí de contrarrestar al rival, pero por los compañeros guardo muy buenos recuerdos.

- Luego firmaste por el Leganés, donde tuviste cada vez menos minutos, y te marchaste cedido al Murcia. ¿Qué recuerdos tienes de ambos equipos?
En Leganés fue algo parecido, eran proyectos buenos pero con unos entrenadores que no querían jugar y con una humanidad nula en el trato personal. En Murcia fue un buen año, ascendimos... tengo muy gratos recuerdos. Llegué cedido en el mercado de invierno de la 99/00 y la verdad es que era un gran equipo, muy fino, con gente a la que le gustaba jugar al fútbol y tener el balón. Estaban Mikel Kortina, Velasco, Loreto, Aguilar, Matito... Además coincidí con varios jugadores de la cantera del Madrid, como Kiko Torres y Vaqueriza. Con Kiko había empezado en el equipo de la E.M.T., así que el reencuentro fue muy emocionante. Como mi padre es de Caravaca de la Cruz, a nivel personal también volví a ver a amigos de la infancia que se habían trasladado a Murcia por estudios o trabajo, así que fue una etapa muy feliz.
Recuerdo con mucho cariño la celebración del ascenso a Segunda, porque no había nada preparado ya que nadie se esperaba que lo lográramos. La penúltima jornada sí estaba todo listo porque jugábamos en casa con el Granada y creo que con el empate ascendíamos, pero perdimos. En el último partido íbamos precisamente a Granada y parecía que ya no teníamos nada que hacer, pero ganamos con un golazo de Aguilar. Hay una anécdota muy curiosa, y es que Aguilar se casó en Santander justo el día anterior. Durante los play-offs íbamos hablando del tema, porque tenía la fecha fijada de hacía tiempo y decía "Mira que como lleguemos a la última jornada sin saber si ascendemos o no...", y yo le contestaba que estuviera tranquilo, que antes de la última jornada iba a estar todo resuelto. Pero ya ves, al final nos la jugamos ese día. El Murcia mandó a la boda a Tato González, un secretario del club, un poco para controlarle, aunque Aguilar no era muy fiestero y no hubiera hecho falta. Creo que fue más bien para acompañarle al día siguiente en el viaje de vuelta, porque tenían que coger un avión en Bilbao. Aguilar se casó, se bebió su copa de champán, se acostó a las tres de la mañana y al día siguiente viajaron a Granada desde Santander. Llegó al hotel cuando nosotros ya habíamos comido, así que comió solo, fue al partido... y marcó el gol del ascenso, un zurdazo por la escuadra. Para que digan de la importancia de las concentraciones.
La celebración fue muy bonita. En el viaje de vuelta a Murcia íbamos bebiendo el champán que había preparado el Granada para sus jugadores, y que Vaqueriza consiguió que nos dejaran porque conocía a no sé quién de allí. Luego la fiesta por la Plaza Circular, con la gente aplaudiendo... muy bonito. Como no éramos muy conocidos nos mezclamos entre la gente. A mí no me conocía nadie, y no sabían si llevaba la camiseta porque era jugador o un aficionado más. Fue todo muy espontáneo, como deben ser las celebraciones.

- Llegamos al 2000, y a la pregunta que te habrán hecho tantas veces. Fichas por el Cartago Nova, de Segunda B, pero apenas unos meses después rescindes el contrato y cuelgas las botas con sólo 25 años (aunque en algunas bases de datos figura que esa misma temporada jugaste unos partidos con el Caravaca, no sé si es cierto). Imagino que es una decisión que se va gestando durante mucho tiempo, pero que tiene un último desencadenante, un detalle que te hace decir "hasta aquí". ¿Cuál fue, si lo hubo? ¿Y cuáles fueron esos otros detalles que van haciendo que la decisión tome cuerpo?
Lo del Caravaca sí es cierto. Tengo una casa allí, porque tengo raíces caravaqueñas. Pero me hicieron ficha sin cobrar, ya que estaba inmerso en mis primeros trabajos como actor y apenas podía entrenar. No quise cobrar nada.
Dejar de jugar fue liberador porque llevaba varios años desinflado, harto de entrenadores insensibles, harto de algunos problemas de pago y tocado por cosas desagradables que ocurren en el fútbol profesional. Estaba dejado, ya no quería pelear más ni seguir jugando por inercia. Amo jugar al fútbol, pero el profesional me resultaba triste.
De todas formas, hice los dos primeros cursos de entrenador. Me falta el último curso para tener la licencia. Quién sabe, a lo mejor vuelvo de entrenador. Me encanta, pero en el fútbol profesional hay problemas de pago en la mayoría de los equipos, debido al exceso de dinero negro. Los jugadores que tienen la suerte de estar toda su vida en el Madrid o en el Barça nunca van a tener problemas, pero la mayoría de futbolistas no juegan ni en el Madrid ni en el Barça, y la mayoría de equipos no son ni el Madrid ni el Barça. Cuando muchos presidentes no tienen efectivo, no pagan y santas pascuas. Denunciar un impago de dinero negro supone un año de juzgados sin poder jugar y, en todos los casos, la recuperación de mucho menos dinero del que tenías pactado. Casi ningún jugador joven se arriesga a dejar de jugar un año. Por lo tanto, los señores del dinero negro tienen la sartén por el mango.

- ¿Cómo sentó tu decisión en el club y en tu entorno más cercano?
Todos me apoyaron.

- Tras dejar el fútbol te enrolas en una escuela de teatro murciana. ¿Qué encontraste en Murcia para quedarte allí y no regresar por ejemplo a Madrid?
Como te he dicho, tengo raíces murcianas, y colegas que viven en Murcia. También conocí, durante mis últimos años de futbolista, personas relacionadas con la escuela de Murcia. Intuí que era un buen sitio para empezar a descubrir el mundo de la interpretación, y así fue.

- ¿En qué se parecen, si se parecen, el fútbol al teatro, o un equipo a una compañía?
Hay muchas similitudes. Un equipo en busca de un objetivo, que se reparte funciones entre sus componentes, y coordinado por la figura del director. En ambos hay cierto rito antes de iniciar el espectáculo, existen el camerino y el vestuario... Siempre me han atraído las dinámicas de grupo, ver cómo gente de distinta procedencia, con distintos intereses e inquietudes, lleva a cabo un trabajo en equipo para alcanzar un objetivo común. Esa es una de las experiencias de las que más he disfrutado en mi vida.
Luego hay cosas distintas. Por ejemplo, en el teatro compartes trabajo con gente de los dos sexos, y eso es interesante. También convives con gente de distinta edad. En el fútbol también, pero en el teatro puedes encontrarte con actores de 80 años, y eso es muy enriquecedor. En el teatro el éxito del equipo es hacer una buena representación para que el público aplauda; en el fútbol el éxito es ganar, y a mi entender jugando bien, ya que el juego bonito es el que crea afición, y se lo puedo demostrar a todos los "amarreques" que quieran. Es más competitivo, aunque en el teatro también hay competencia por mejorar o por conseguir un papel. Además para aprender un guión, para interpretar, para poder dar matices emocionales, hay que tener un nivel cultural mínimo. En el fútbol eso cada vez se cuida más, pero sigue siendo un mundo más embrutecido en ese sentido. 
También creo que el fútbol no da para tanto debate. Es decir, se puede discutir sobre tácticas o sobre las jugadas polémicas, hablar de los goles, pero en realidad es algo limitado. El amarillismo de la prensa, de esos debates gritones, es algo artificial. Ojo, que yo también los veo, pero sobre todo para escuchar a los ex-jugadores, que son los que mejor saben de qué va esto. Y de verdad que no da para tanto. En cambio, en el teatro, autores como Valle-Inclán, Genet, Calderón, Lope de Vega, Cervantes, Aristófanes... dan para horas y horas de debate interesantísimo. Es significativo que el periódico más vendido de España sea uno que dice hablar de fútbol, aunque es amarillo chillón.
En la República se intentó instaurar una educación y cultura más abiertas, pero no sé qué pasa en este país que cuando queremos abrirnos a las nuevas corrientes culturales, a que entre aire fresco, siempre llega alguien que lo impide. Pasó con Fernando VII y luego con Franco, que para colmo contaban con seguidores. En fin...

- ¿Se siente más presión/responsabilidad jugando ante 20.000 personas o actuando en directo ante 200?
La presión o responsabilidad es siempre particular, es decir, autopresión, así que es similar en ambos. Pero en el teatro el público es esencial. El teatro en sí comienza con alguien haciendo algo y un espectador que lo observa. Si no hay espectador será otra cosa, un ensayo... pero no teatro. En cambio en el fútbol se puede jugar sin público y no pasa nada.

- ¿Es cierto que recitabas versos en los vestuarios? ¿Cómo sentaba eso entre los compañeros?
No recitaba versos en el vestuario, pero a veces imitaba a algunos compañeros o al entrenador, y muchas veces narraba algunas jugadas del equipo con la voz de Héctor del Mar, el comentarista deportivo. Les ponía motes a mis compañeros y narraba los goles... lo pasábamos bien. Por ejemplo a Etxeberría le llamaba "el potro de Elgoibar", que luego he oído por ahí en varios sitios. A lo mejor tenía que haberlo registrado, jeje. Luego cuando nos quedamos los dos sin pelo lo dejé en Joseba. A Míchel, el del Rayo, como su entrenador Paquito no le daba muchos minutos, cuando me ponía a imitar a Héctor del Mar decía "la lleva Míchel ¡pónle Paquito!", y cosas así. Pero es muy difícil imitar bien a Héctor, hay que tener mucha agilidad mental.

- Generalmente a los jugadores que tienen otras inquietudes fuera del fútbol se les cataloga de "bichos raros". ¿Tenías esa sensación, o encontraste gente con la que compartir esas otras cosas fuera del fútbol?
Los valores de la mayoría de gente del fútbol eran muy conservadores, así que no tener móvil, o coche, o no llevar ropa de marca a veces les parecía raro. Pero también había gente abierta. De todas formas, es un reflejo de la sociedad, hay muchos sujetos cerriles.

Luis Martínez (izq.), representando
la obra Diktat
- Aparte de realizar diversas actividades culturales en Murcia, en estos diez años también has tenido pequeñas apariciones en series de televisión y has interpretado papeles en diferentes obras en Madrid. ¿De qué trabajo guardas un mejor recuerdo?
Cada proyecto artístico es una aventura y en todos hay momentos únicos. Lo pasé genial creando y representando un espectáculo satírico cabaretero que hicimos en algún garito de Murcia, "¡¡Oh, cielos!!", lo titulamos. Pero bueno, he participado en más de veinticinco obras de todo tipo, he tenido la suerte de interpretar personajes escritos por genios como Chéjov, Valle-Inclán, Shakespeare, Genet... Cada papel tiene su encanto.

- ¿En qué proyectos estás inmerso en la actualidad? 
Voy a realizar varios talleres de teatro para jóvenes en Caravaca y otros pueblos de alrededor, y voy a dirigir un recital de poemas de Miguel Sánchez Robles, autor de Caravaca de cincuenta y tres años. Es un recital con apoyo de videocreación y música en directo. La semana pasada grabamos uno de los "Pasos" de Lope de Rueda, autor del Siglo de Oro español (S.XVI), para realizar un capítulo piloto para la televisión local de Murcia. Sigue la distribución, para representar en cuanto se pueda, de la obra "Diktat”, donde interpreto el papel más largo que nunca he tenido: hora y media encima de las tablas. Sigo peleando por representar, donde nos paguen un mínimo, el musical infantil "¡Péregri, péregri, peregrinicos!", que dirigí, con libreto original de nuestro grupo de trabajo. Tiene de todo, aventuras, humor infantil, algún guiño para los adultos, algún mensaje ecologista... La pena es que somos muchos. Los ayuntamientos lo primero que han recortado del presupuesto ha sido el dinero para estos espectáculos. Si vas con tres o cuatro actores todavía, pero siendo diez no te da ni para el bocadillo. También tengo entre manos una adaptación del cuento de "Los tres ositos" para dirigirla, aunque todavía tengo que echar un vistazo al guión definitivo.
A veces en la sociedad actual parece que si la cultura no da dinero no se debe hacer, y la realidad es que no, que se pueden y se deben hacer muchas cosas, aunque no generen dinero. Cuidado, creo que todos tenemos derecho a un trabajo con un salario mínimo, pero que no nos vendan la moto de que tenemos que trabajar en lo que no nos gusta para consumir exageradamente. Mejor trabajar en lo que te gusta aunque cobres menos. En esa lucha estoy.

- ¿Cómo está realmente la situación en ese mundillo?
No hay cultura teatral porque se ha eliminado de los programas escolares. Por lo tanto, el público sólo quiere ver rostros "famosos" encima de un escenario. Nuestra labor es transmitir nuestros conocimientos a los jóvenes para que disfruten de todo tipo de teatro y creen un criterio. En fin, seguimos siendo un país bastante inculto... pero este mundillo de las artes escénicas es y siempre será muy placentero. Un mundillo de tolerancia y paz... quizá porque hay poco dinero y no atrae a ningún aprovechado, justo lo contrario que el fútbol, jajaja...

- ¿Se puede vivir del teatro hoy en día?
Vivir del teatro es difícil. Se cobra poco, así que si no eres ahorrador... Pero hay gente que lo consigue.

- Con casi 35 años, y mientras tus antiguos compañeros apuran sus últimas temporadas en activo, a tu carrera en los escenarios todavía le quedan muchos años por delante. ¿Qué metas te planteas para el futuro?
Sacar adelante los proyectos de este año y mantener la casa que habito y sus alrededores campestres. Seguir en contacto con las fuentes de trabajo de Madrid, por si sale algún papelito. Disfrutar de mi gente querida y estar preparado física y mentalmente para el trabajo de actor.

- Por último, ¿cómo ve el fútbol actual (el juego y todo lo que le rodea) desde fuera alguien que ha estado dentro? ¿Qué sigue enganchándote, y qué te echa para atrás?
Enamorado del juego y el carácter de los chicos de nuestra Selección, enganchado al juego del Barcelona y encantado de practicar el fútbol con los veteranos del Caravaca siempre que puedo. Jugar me apasiona y me sosiega. Sin embargo, indignado por las cifras ordinarias que ceden los bancos a las sociedades de fútbol para realizar algún fichaje, mientras dicen no tener dinero para reducir la letra mensual de muchos mileuristas.
Creo que el dinero que genera el fútbol debería beneficiar a toda la sociedad, ya que todos los ciudadanos sustentamos este juego, es decir, el Estado debería intervenir. Si el modelo social es un hombre que por jugar al fútbol gana, no bastante más, sino mil veces más que un señor que cultiva la cosecha que comemos, o casi mil veces más que alguien que está empezando a investigar las vacunas del cáncer, o casi mil veces más que alguien que educa a los niños... apaga y vámonos, me parece un síntoma claro de que este sistema está podrido.
Creo que creamos modelos erróneos para los niños. Aunque los futbolistas transmitan salud, capacidad de sacrificio y superación... creo que no deberían cobrar tanto, y los publicistas y chupópteros del fútbol, menos. Imagina un mundo en el que el campesino, el albañil, el constructor, el médico, el futbolista y el dramaturgo cobrasen algo parecido...  Sería más justo. "Imagine".

- Muchas gracias por tu tiempo, Luis.
Gracias por interesarte por mí. Un deportivo saludo a todos los lectores de "snedecor", un periodista ejemplar. Salud.

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Fotos: BDFutbol.com; FIFA.com; 611Teatro

miércoles, 18 de noviembre de 2009

En primera persona: Paco Grande

Francisco José Grande Sánchez (Madrid, 1962), más conocido por todos como Paco Grande, es sin duda una de las voces más autorizadas (y reconocibles) para hablarnos del fútbol base y de las selecciones inferiores. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, lleva casi 25 años trabajando en la sección de Deportes de TVE y a lo largo de su carrera ha cubierto infinidad de acontecimientos deportivos: 9 Juegos Olímpicos (4 de verano y 5 de Invierno), 4 Mundiales de fútbol (México 86, Italia 90, USA 94, Francia 98), 4 Mundiales Juveniles (Portugal 91, Qatar 95, Malasia 97, Nigeria 99) y 5 Europeos juveniles (en categorías sub'16, sub'17 y sub'19), además de 1 Giro de Italia y 1 Tour de Francia (1992), 2 Mundiales de Ciclismo, 5 Mundiales de Esquí2 finales de la Copa de Europa de balonmano (1985 y 2007) conforman sólo una parte de su extenso currículum como reportero y narrador. También ha presentado la sección de deportes del Telediario y actualmente es el editor de programas como "Estudio Estadio", "Tarde Premier ACB" y de la programación relacionada con la Champions League; al tiempo, mata el gusanillo de la narración con los partidos de la selección sub'21. Una larga trayectoria que le permite hablar con conocimiento de causa de multitud de temas, que además aborda de frente y sin tapujos: el futuro de la selección ("No viviremos de Iniesta, Xavi y compañía siempre"), la situación que atraviesa su profesión ("Hoy día el periodismo deportivo no existe"), el futuro del deporte en la nueva televisión pública ("Será un tiempo difícil") y por supuesto las vivencias acumuladas durante tantos años de seguimiento a las selecciones inferiores, motivo fundamental de la entrevista. Esa pasión compartida por el fútbol juvenil propició el encuentro (con la inestimable ayuda de Google) a través de este mismo blog, y después de enviar lo que en su día me pareció una especie de mensaje en una botella, hace unas semanas Paco aceptó de buen grado la petición de entrevista. Es todo un honor inaugurar esta sección con él, y espero que encontreis sus respuestas tan interesantes como me lo han parecido a mí. Como le reconocí tras un primer vistazo a sus reflexiones, da tantos titulares que es difícil escoger sólo uno. Personalmente me quedaría con la frase "La calidad no pasa nunca de moda", aplicable a tantas facetas de la vida (también al fútbol) pero os animo a que busqueis los vuestros. Hoy, en primera persona, Paco Grande.

- ¿Cómo se inició en el periodismo deportivo?
- En 4º de carrera obtuve una beca de un año en la Cadena SER. Allí empecé junto a Lama, De la Morena, Roberto Gómez, Brotons, Antonio Martín Valbuena, Carlos Herrera, Fermín Bocos... Después llegué en 1985 a TVE con otra beca de un año (aunque yo quería Radio Nacional). No quería Deportes sino Relaciones Internacionales (mi profesor había sido Felipe Sahagún y yo lo admiraba) pero Fernando Ors me dijo: "Tú, a Deportes" Yo era jugador de fútbol y me gustaba mucho el deporte, pero no la vulgar información deportiva.

- Entiendo entonces que su pasión por el fútbol base no surgió ya en el ámbito profesional, sino que viene de antes... 
- Siempre me encantó el fútbol. Soy de Carabanchel y allí teníamos campos de sobra para jugar. Estábamos todo el día jugando interminables partidos hasta el anochecer con la torre de Madrid en la Plaza de España de fondo, incluso a ciegas. De pequeño jugaba de portero. Estudié en el entonces filial del Ramiro de Maeztu de la Calle Oporto y allí jugábamos a balonmano y también era el portero del equipo del Instituto. Al ir creciendo intenté convertirme en delantero centro. Jugué en el Aluche, Aravaca, Unión de Aravaca y Las Rozas en primera preferente. A los 22 años sufrí una tuberculosis en dos vértebras lumbares y tuvieron que injertarme tejido de la pelvis en los huecos que el bichito había dejado, con lo que estuve un año en cama y tuve que dejar el fútbol. Hacía la mili voluntario en Madrid, estudiaba económicas y por la tarde iba a Aravaca o Las Rozas a entrenarme. Luego volví y fui entrenador-jugador del equipo de la facultad. En mi equipo jugaba gente como Vicente Vallés, Juan Pedro Valentín y periodistas conocidos hoy dia.

- ¿Cuál fue su primer contacto con el fútbol base como profesional del medio?¿Qué países ha visitado siguiendo a las selecciones inferiores?
- El primer contacto fue el Mundial Sub-17 de Montecatini en 1991. España-Ghana, con la generación de Dani, Sandro, López Vallejo... Me envió Sergio Gil, entonces Jefe de Deportes. Yo quería ser más jugador que periodista, me había quedado en puertas por lo de la tuberculosis y trabajar con los chicos me recordaba a mis tiempos. Podía ayudar desde mi posición de periodista a que fueran lo que yo no pude ser. Sin envidas, sino todo lo contrario, con mucho cariño e ilusión por el trabajo. Es un privilegio haber estado en paises como Ecuador, Qatar, Malaisia, Nigeria, Noruega, Finlandia, Inglaterra... Hoy día ya son otros tiempos.

- ¿Cuánta prensa solía acompañar a las selecciones en estos campeonatos? A uno, que ha leído "Territorio Comanche" (aunque obviamente un mundial juvenil no es una guerra), siempre le queda la duda: ¿hay buen ambiente entre los reporteros o cada uno va a lo suyo? 
- Casi siempre los mismos: David Ruiz de Marca y su fotógrafo Angel, Ladislao Moñino (hoy en Público), Borja de AS (este lo dejó pronto) Aritz Gabilondo, que tiene una página web, y muchos secretarios técnicos: Toni Muñoz, Miguel Angel Ruiz, Martínez Vilaseca, Paco de Gracia y perdón por si olvido a alguien. El ambiente entre nosotros era magnifico.

- ¿Cuánta gente movía RTVE para esas retransmisiones en el extranjero?
- RTVE me movía a mi. Tu pagas los derechos, la posición de comentarista, y la señal viene producida por la televisión encargada de producir el evento. En Nigeria era otra historia. Allí me busqué la vida con satélites y con dinero que me enviaban desde Madrid para alquilar cámaras. Nunca he aprendido más. Llegamos a rodar con una mini DV del jurásico, con cine, con cámaras de aficionado, con fotos. El tema era rodar, y luego alquilar satélite, conseguir un teléfono (en el 99 no había móviles en Nigeria), dar a Madrid las coordenadas y que aquí pudieran recibir las imágenes.

- En los torneos a los que acudía personalmente ¿qué relación se establecía con los componentes de la selección?
- Lo primero que hacía (y sigo haciendo) era pedirle permiso a Iñaki, Santisteban, Ufarte o Ginés para mantener una entrevista personal con cada uno de los chicos. Que me conocieran, que les conociera, que me contaran cosas de su vida futbolística, pequeños secretos, sus días buenos, sus días malos. Después intentaba integrarme en el grupo, pero con profundo respeto, porque sé cómo son los futbolistas con sus manías y los momentos en los que el periodista debe echarse a un lado (incluso en juveniles). Procuraba estar cerca pero en mi sitio. Aunque fueran juveniles no me va mucho el compadreo por mi carácter y porque en mi profesión debes mantener tu neutralidad siempre. Apoyo todo, pero primero estaba mi medio que era al que debía fidelidad. Si al futbolista le muestras respeto te respeta, pero hubo un grupo que me gastó una broma que no me gustó nada al principio, luego todo quedó arreglado. En Qatar estaba haciendo una entrevista a un jugador del Athletic y vinieron Raúl e Iván de la Peña junto al resto y me tiraron a la piscina vestido y con mi boli y cuaderno. No me hizo mucha gracia, pero lo entendí como un signo de integración en el grupo.

- ¿Qué grupo le marcó más en lo personal?
- El grupo con el que me sentiré unido para siempre es con el de Nigeria 99. Por medidas de seguridad yo era un miembro más de la delegación. Iba vestido como ellos, comía, cenaba, desayunaba y viajaba con ellos. Me enteré de todo eso que se cuece en el seno de un equipo de fútbol. Incluso era yo quien organizaba y proponía las excursiones a Kaduna (lugar de cocodrilos, otra vez sede este año del Mundial Sub´17), a los mercadillos llenos de moscas de Kalabar y Port Harcourt. El equipo técnico no entendía que yo llegara tarde a las comidas (venía de enviar para los telediarios y no tenía más opción) y me amenazaban con multarme. Tuve un lío con el preparador físico porque paré un entrenamiento para entrevistas, pero no tenía más opción porque el satélite me lo dieron a esa hora.

- ¿Qué torneo recuerda con más cariño (aparte del sub'20 de Nigeria, obviamente)?
- Malaisia 97. Allí empecé a conocer la gran humanidad y saber estar de Iñaki Sáez. Aunque no olvido a Andoni Goicoechea en Qatar 95 que me dejaba subirme al autobús, ni a Raúl que por aquel entonces ya mandaba como lo hace ahora.

- ¿Cree que tiene "buen ojo" a la hora de juzgar el potencial de los futbolistas jóvenes? Según su criterio, ¿en qué promesa actual debemos fijarnos como posible crack para el futuro?
- No soy un técnico. Me gustan jugadores y los destaco, pero antes de decirlo en antena me informo con los entrenadores, porque puede ser contraproducente alabar a un jugador durante la transmisión, después los representantes elevan el producto. Me gusta Oriol del Barça, y Pablo Sarabia del Madrid

- ¿Qué jugador (o jugadores) le han decepcionado más en su carrera posterior, de los que destacaran a esas edades? ¿Juega la mentalidad un papel tan fundamental para llegar a lo más alto, o es más importante la simple suerte?
- No me ha decepcionado nadie. El llegar a la élite es cuestión de muchos factores, entre ellos como tú dices la suerte en un momento dado. Quizá esperé mucho más de Lardín, pero aún asi llegó a triunfar en el Espanyol y Atlético de Madrid.

- Juan Santisteban dijo una vez que sus ex-pupilos casi nunca le pedían consejo porque por lo general el futbolista, cuando se convierte en profesional, desarrolla un ego que se lo impide. ¿Está de acuerdo con esta afirmación, cambian mucho los jugadores una vez pasan a profesionales?
- Ahora cada vez más rápido. Ya en juveniles llegan como estrellas, sin ser conscientes de lo mucho que les queda por aprender, por trabajar, por luchar, y que la suerte en un momento dado les aupa más arriba, o les hunde y no salen adelante. No es culpa de ellos. Es el sistema. Los representantes que los consideran como un producto, una mercancía, la prensa que necesita estrellas inmediatas para vender, los entrenadores de clubes que no tienen paciencia para que los jugadores vayan quemando etapas... Normalmente un jugador en juveniles te agradece todo, las entrevistas, el apoyo, los comentarios. En profesionales es posible que pase delante de ti y ni te salude. Hay excepciones. Xavi es el mejor de todos. Siempre es el mismo.

- El último mundial sub'20 fue más noticia por la polémica sobre la cesión de los jugadores a las selecciones que por lo estrictamente futbolístico, ¿qué opinión tiene sobre el eterno problema del calendario? ¿Hasta qué punto ir a un campeonato en medio de la temporada es positivo para la formación de un jugador que ya está casi instalado en la élite?
- El problema de los calendarios es ajeno al futbolista. El futbolista siempre quiere ir a la selección porque es un orgullo para él. El tema es que los clubes no quieren soltar jugadores (el último Muniain, Athletic) pero luego sacan pecho cuando el jugador llega como campeón de Europa y del Mundo. La prensa habla del virus FIFA y que la UEFA y la FIFA se llevan a Asenjo y De Gea y compañía y luego su entrenador se mosquea y no los pone. Para mi la llamada de la Selección está por encima de todo. Debe ser un orgullo para jugador y clubes, eso sí, estableciendo las garantías correspondientes de seguros y demás para casos de lesiones. Y si es posible que los dirigentes arreglen los calendarios pues mejor, pero al jugador hay que dejarle tranquilo y que progrese

- En este mundial sub'17 la FIFA ha puesto énfasis en la determinación exacta de la edad de los participantes, algo que se venía pidiendo desde hace tiempo. Como testigo directo, ¿tantas sospechas levantaban los equipos africanos?
- De toda la vida. Habla con Juan Santisteban que perdió la final del Mundial Sub-17 del año 91 en Montecatini como segundo entrenador junto a Chus Pereda. Tu veías jugadores africanos y era imposible que tuvieran 16, 19, o 20 años. Eran hombres. Nigeria lo reconoció años después y pidió perdón a toda la comunidad futbolística.

- ¿Qué balance hace de este último campeonato?
-He hablado con Ginés. Ha habido muy buen rollo en esa selección Sub-17. No han ganado pero yo creo que han recuperado otra vez el espiritu de los últimos tiempos y eso es lo importante.

- Con el paso del tiempo el fútbol ha cambiado bastante, también el de categorías inferiores. A su juicio, ¿en qué aspectos ha mejorado y en cuáles se ha perdido algo, tanto a nivel global como en España? Hablo de técnica, táctica, organización, entorno de los jugadores, etc.
- Yo creo que estamos en un buen momento, pese a todo. Los éxitos de finales de los 80, 90 y principios de esta década han hecho que suba el nivel táctico y técnico. En los éxitos de las inferiores intervienen no sólo sus entrenadores finales, sino los seleccionadores territoriales, los entrenadores de clubes, ojeadores, informadores. Ahora se tiene una información exacta de la trayectoria de un jugador y se los conoce al dedillo. Los éxitos actuales de la absoluta, no olvidemos formada por los Sub-20 de Nigeria (Iker, Xavi, Marchena), más los finalistas en Campeonatos de Europa o finalistas en Mundiales como Cesc, Silva, Iniesta, Torres, han hecho que estemos ante una generación dificil de repetir que recordaremos durante mucho tiempo. El éxito actual es consecuencia del trabajo de aquellos años en las inferiores. Se decía entonces: ganamos en los pequeños no en los grandes. Vale, años después los pequeños se han hecho grandes y ahora ganan, pero estos mayores no serán eternos, hay que seguir trabajando y este es un tema en el que se ha arrancado una nueva etapa y no se ha comenzado bien.

- ¿Entonces podemos soñar con el Mundial? Repasando el equipo de la Eurocopa y las convocatorias de Del Bosque es cierto que casi todos los internacionales han brillado en las selecciones inferiores, ¿cree que se ha valorado en su justa medida el trabajo de los Santisteban, Teodoro Nieto, Ufarte y demás técnicos que han estado tantos años en la RFEF?
- No, no se ha valorado. Esta selección es un grupo que coincide generacionalmente y hay que disfrutarlo y hay que desearles lo mejor porque pueden conseguirlo. Esto es lo que hemos pedido tantos años y nuestros juveniles nos lo han dado. Los pequeños de antes ya son mayores y encontraron su estilo (Iniesta, Xavi, Cesc, Xabi Alonso, Torres) y ganan y enamoran. El trabajo de Sáez, Santisteban, Teodoro, Ufarte debe ser reconocido por lo que hicieron entonces y por lo de ahora, pero también el de aquellos otros entrenadores que ayudaron a que estos chavales subieran en sus territoriales. Pero cuidado, el grupo durará tres, cuatro años, irán desapareciendo los jugadores y hay que encontrar relevos. El periodismo tiende a hablar de los equipos como si fueran eternos y son ciclos que empiezan y acaban. No viviremos de Iniesta, Xavi y compañía siempre. Hay que buscar nuevos talentos. De momento lo que viene por detrás no parece augurar un gran futuro.

- ¿Qué valoración hace de la gestión de Fernando Hierro como responsable último de las categorías inferiores de la RFEF? ¿Son justas las críticas que recibe? 
- Justo te lo comentaba antes. Se fueron Santisteban, Iñaki y queda Ginés como nexo entre culturas futbolísticas. Hierro ha designado a Karanka, Milla y López Caro. De momento en las últimas fases finales han fracasado. Hay que darles tiempo. La explosión juvenil comenzó con Goicoechea a finales de los 80 y culminó con los éxitos en los europeos y mundiales de 2001, 2003...

- ¿Cree que el actual equipo técnico está preparado para desarrollar la labor pedagógica que se requiere con jugadores adolescentes?
- Quizá el modelo de entrenador juvenil debe ser más tipo Sáez y Santisteban, más paternalista, no tan profesionalizado. El juvenil necesita algo más de cariño, pero ya te digo que hay que darles tiempo y está por ver cómo evoluciona el modelo. Y queda Ginés, que es un gran entrenador y un gran pedagogo.

- Después de tantos años ¿qué balance hace de la influencia de la sentencia Bosman sobre las canteras? ¿Ha sido tan dañina como se comentó en un principio?
- Llevamos años hablando de las canteras y seguiremos pero no hay una definición clara ni una toma de postura valiente por parte de los clubes. Hay excepciones. El Barça, que tiene cantera y estilo. El Villarreal, que está sacando magnificos jugadores. El Athletic, por necesidad. Y luego hay otros que tienen buena cantera, como Atlético o Real Madrid, pero la indefinición, la inestabilidad, la competencia en esas entidades poderosas hacen que se pierdan jugadores. Aquí interviene el mercado y los agentes colocan a sus representados, que suponen un suntuoso negocio para muchas partes interesadas. Ahí el canterano siempre tiene las de perder y se tiene que buscar la vida por otro lado.

- Pasamos a cuestiones más profesionales. Aparte de fútbol, ha retransmitido balonmano y esquí, ¿siente la misma pasión por esos deportes o es una relación estrictamente profesional?
- El deporte en la tele hay que hacerlo con pasión o haberlo practicado un poquito para poder contar sensaciones. En el Instituto era el portero del equipo de balonmano. Con el esquí es una relación eterna y de lo más casual. Mis padres nos llevaron a mis hermanos y a mi a un pueblo de Segovia que se llamaba Casla a una boda. Cayó una nevada de impresión. Mi hermano y yo salimos a jugar a la nieve en pantalón corto. El espectáculo de la nevada, mirando al cielo y los copos encima de la cara, me hizo sentir una sensación inolvidable. A eso se sumó Paquito Fernández Ochoa, con quien tuve el honor de comentar mi primera transmisión, y a eso Matias Prats y Matti Nikaenen en los saltos de esqui de fin de año. Desde entonces el mundo de la montaña y de los deportes de invierno caló en mi para siempre. Me considero esquiador modesto (te envio una foto mia, permítemelo, en Garmisch haciendo esquí de fondo). No sería capaz de comentar un deporte por el que no sintiera pasión o hubiera practicado. Conozco la técnica de la tele y del medio audiovisual, pero estaría trabajando al 50 por ciento.

- En sus retransmisiones siempre ha destacado por la enorme cantidad de datos que manejaba sobre la carrera y características de cada deportista. Hoy con internet casi todo está a golpe de ratón, pero ¿cómo se realizaba esa tarea de documentación no hace tantos años? ¿Cuánto tiempo necesitaba para preparar adecuadamente una retransmisión?
- Me sorprende que te hayas dado cuenta. No todo el mundo se fija en eso. Es mi forma de trabajo. Mitad preparación, mitad superstición. Necesito preparar una transmisión lo mejor que pueda. Llevo desde el año 92 mi portátil y para cada deporte tengo preparadas una bases de datos en Access o unos diágrams que completo con datos en excel. Así situas al jugador así das información. El tema no es dar mucha información (yo creo que a veces me paso), es darla en el momento exacto y eso trato de hacer. Ahora en la tele además de dirigir Premier, Champions y Estudio Estadio comento la Sub-21 y sigo igual: voy al entrenamiento, hablo con los jugadores y preparo mi ficha. Me puede llevar cuatro o cinco horas. Si tuviera que hacer la transmisión a pelo y con un boli, lo haría sin problemas, pero no me gusta. Siempre quiero terminar la ficha el día antes y dormirla, para al día siguiente tenerlo todo fresquito. Así preparaba los exámenes en la facultad y así es mi forma de trabajo. Datos, rigor, pero....... (aqui fallo, me puede la precipitación) en el momento que lo pida la transmisión.

- Hace pocas semanas fallecía Andrés Montes, sin duda uno de los grandes comunicadores de este país, que se caracterizaba por un estilo totalmente contrapuesto al suyo y que ha creado escuela (y también ha despertado muchas críticas). Bajo su punto de vista, el papel del comentarista de retransmisiones deportivas ¿debe limitarse a ser un mero narrador de lo que está sucediendo o debe contribuir a alimentar el espectáculo televisivo?. Supongo que como casi siempre la virtud estará en el punto medio pero ¿cree que Montes ha podido marcar un punto de partida para las nuevas generaciones de narradores, que habrá un antes y un después de su paso por la tele?
- Andrés Montes fue único e inimitable. Quien pretenda hacerlo se equivoca. No hay futbolista igual. Pues con nosotros es lo mismo, cada uno somos diferentes. Yo soy partidario de una buena formación: VOZ, CAPACIDAD DE NARRACIÓN, PREPARACIÓN, SÍNTESIS, DOMINIO DEL LENGUAJE, DEL IDIOMA, TACTO, INTELIGENCIA y luego cuando todo esto se haya asentado llegará el papel que has de desempeñar. Ten en cuenta que antes, mucho antes de que conociéramos al gran Andrés Montes, se pasó horas y horas y horas comentando baloncesto, haciendo programas de radio y un día llegó la explosión que el mismo se encontró. Yo jamás podría ser Andrés Montes. Tengo mi estilo y con ese seguiré, pero en la tele no es fundamentalmente lo que triunfa. Míchel era perfecto para la tele y suscitaba rechazo. Salinas era un desastre, no conocía los futbolistas y no preparaba nada y caía y cae mucho mejor. En ese sentido Kiko ha demostrado ser muy inteligente. Sabe estar al plato y a las tajadas, bromear y hablar con rigor.

- Como ha comentado, actualmente dirige "Estudio Estadio" y otros programas deportivos en TVE. ¿Cómo surge la oportunidad de pasarse a la dirección? ¿Se siente igual de cómodo que en la narración?
- Esto son etapas. Ahora me toca dirigir y lo asumo, pero no quiero estar mucho tiempo. El otro día fui al entrenamiento del Getafe a hablar con Esnaider para invitarle al programa y volví a pensar lo de siempre: Aquí está la verdad, en el sonido del balón cuando el futbolista la toca, en el olor del césped, en el impacto del balón en el larguero. Llegas a dirigir un programa porque pasas muchas horas en los campos, pero si pasas mucho tiempo en las direcciones se te olvida y te olvidan aquellos que están en los campos y que son los auténticos protagonistas de este negocio. Yo no creo ser el mejor narrador de deportes de TVE (creo que José Manuel Díaz y Rivero son mejores que yo), me considero más reportero pero me gusta mucho la transmisión y trato de adaptar lo que necesita una transmisión a lo que yo puedo dar en ese momento.

- ¿Qué cosas le gustan más de cada puesto?
- Lo mejor de ser director... trabajar por un programa por una idea, con un equipo... lo mejor de la transmisión o el reportaje... el estar junto a los deportistas...

- Empezamos con las complicadas. ¿Por qué últimamente TVE no adquiere los derechos de los Europeos y Mundiales juveniles? ¿Realmente son tan poco rentables o simplemente hay alguien que paga más? ¿Le duele que, no ya RTVE, sino prácticamente nadie salvo Eurosport, apueste por este producto?
- Me duele mucho que no se compren estos partidos. Pero espero que cambie. Sé que Fernando Hierro quiere que nos ocupemos de nuevo como en los viejos tiempos. Te digo una cosa. A veces lo que no damos nosotros en TVE, en la 2 o en Teledeporte no existe, con respeto para los compañeros de Eurosport que lo hacen fenomenal. Espero que en TVE, aunque llegan tiempos dificiles, apostemos de nuevo por este producto.

- Ahora que con la última reforma de la televisión pública parece que primarán más los criterios de servicio público que los estrictamente comerciales, ¿se conoce cómo afectará esto a las retransmisiones deportivas? ¿Podremos volver a ver a las selecciones inferiores en los grandes campeonatos o nos tendremos que conformar con amistosos y clasificatorios?
- Habrá menos presupuesto para deportes. Será un tiempo dificil. Las Federaciones deberán buscarse la vida y ser ellas las que nos den el producto (no pagar nosotros) para sacarlo en antena. No se pueden pagar los precios que se pagan hoy dia por estas competiciones. Estamos, de nuevo, inflando el producto por la competencia del mercado

- ¿Cómo ha vivido desde dentro la salida, no siempre sencilla, de grandes profesionales como José Angel de la Casa, Pedro Barthe, Quique Guasch, Ramón Trecet y otros muchos sin rostro para el gran público pero indudablemente importantes en la parte técnica? ¿Mantiene relación con alguno de ellos? ¿Hay tanta convulsión en la sección de deportes como se rumorea?
- Te veo muy muy enterado de todo lo que pasa por aquí. Yo lo viví con dolor. Estos compañeros estaban en su mejor momento y fue una decisión meramente coyuntural, de ajuste de cuentas, de números, despreciando décadas de conocimiento y talento deportivo. Me duele en especial la de José Angel, que fue la persona que confió en mi para este tipo de transmisiones y para ser el reportero estrella de Estudio Estadio cuando yo apenas empezaba, y la de Pedro Barthe, porque sin duda ha sido y será el mejor de todos nosotros en conocimiento del medio y conocimiento polideportivo.

- ¿Cree que actualmente el periodismo deportivo (en general) peca de sensacionalismo? ¿Cree que en otra época un periódico como Marca hubiera sacado en portada un "vete a tomar..." para destapar una discusión de vestuario? Desde fuera da la sensación de que las ventas lo justifican casi todo, pero ¿cuál es su visión como periodista?
- Hoy en día el periodismo deportivo no existe. Es venta de producto y ya vale todo. Valen tacos, opiniones, valoraciones sin ni siquiera conocer la materia o al sujeto del que hablas. Se supone que en el periodismo clásico la noticia es la noticia y está dirigida a un público culto al que satisfacemos cumpliendo su derecho a la información. En el deporte no debe ser diferente, pero si lee esto algún joven periodista se parte de risa. Yo sigo apostando por el periodismo de calidad que no tiene que ser serio, ni sensacionalista, ni nada. La calidad no pasa nunca de moda.

- Para acabar con otra cara, un poco de actualidad futbolística. ¿Es este Barça (o el del año pasado) el mejor equipo que ha visto nunca? ¿Cree que su apuesta por la cantera es extrapolable a otros clubes?
- Sin duda. Te lo comenté antes. Apuestan por un estilo que trajo Johan Cruyff y se sirven de jugadores creados en esa escuela bajo ese estilo. Atención por cierto a Gay Assulin que ya ha jugado con el primer equipo. Me lo recomendó Martínez Vilaseca, quien junto a Rexach sacó adelante a Messi.

- ¿Cree que Guardiola pasará a la historia del fútbol sólo como el entrenador de un equipo de ensueño o lo hará como un auténtico genio de los banquillos?
- Guardiola ya ha hecho mucho: ganar cinco títulos en un año es muchísimo. Sólo se valorará, al igual que se olvidarán muchas cosas, con el tiempo. Pero así debe ser, para que no vivamos permanentemente de tiempos pasados. Desde mi punto de vista Guardiola ya era entrenador cuando jugaba. Te acuerdas que la tocaba rápido y se movía, o que gesticulaba ante un compañero o que los regañaba en pleno partido. Hay muchos jugadores que ya son así desde que empiezan.

- ¿Son justas las críticas que ha recibido Manuel Pellegrini? ¿Hasta qué punto considera responsabilidad del entrenador derrotas como la de Alcorcón? ¿La enorme inversión realizada en verano por el Real Madrid justifica las prisas para evaluar un proyecto con tantas novedades?
- Es un error hacer un equipo de esta forma. O pedirle resultados inmediatos. Años llevamos pidiendo un estilo de juego para el Madrid y jugadores en función de ese estilo. ¿O tienen algo que ver el estilo del Madrid con Capello, con Schuster, con Luxemburgo, con Pellegrini?. Nada, nada de nada. ¿El Madrid ataca, defiende, cultiva la excelencia... a qué juega el Madrid? De momento a conjuntarse y luego ya veremos. Lo de Alcorcón se debe a una mala disposición táctica, mala predisposición de los jugadores (jugar ante un pequeño siempre te relaja) y a que el Alcorcón hizo un partidazo. Estoy seguro que el Madrid remonta (nota: la entrevista se realizó antes del partido de vuelta). En el fútbol moderno de alto nivel no hay paciencia. Se gastan 260 millones y hay que jugar bien ya. Eso es imposible, pero decirlo no vende, con lo que todos nos subimos al carro y olé Kaká y olé Cristiano y viva Arbeloa. Y a hacer la pelota a Florentino. Ese no debe ser el papel del periodismo. Sí el de los editores, no el del profesional.

- Por último, ¿podría contar alguna anécdota divertida o alguna situación delicada que haya vivido en esos años de seguimiento a las selecciones inferiores? Supongo que habrá muchas, ¿no ha pensado en recogerlas en un libro (o en un blog propio)? Desde luego yo lo compraría...
- Lo que los jugadores vivieron en sus primeros días de Nigeria les hizo pensar que aquello era un infierno y estaban deseando perder. No te digo que se dejaran perder, pero estaban deseando que en el primer partido contra el Brasil de Ronaldinho y Fernando Baiano les metieran una buena goleada y venirse pronto para casa. Pues no, empezaron a ganar con los dos goles de Gabri y de ahí a la final.
Una anécdota dura y que no sé cómo pude llevar a cabo. Me mandaron ir al Mundial Sub-17 de Ecuador 95. Me mandaron en avión hasta Quito y luego me ponían coche alquilado hasta Riobamba, donde estaba Santisteban con los chicos. Dije, bah! 180 kilómetros, bueno, pues pese a la altura y al jet lag, me cojo el coche y ya llegaré. Fueron los 180 kilómetros por la carretera Panamericana con árboles caídos, socavones en medio de la carretera, autobuses con luces largas... realmente no sé como llegué; debí salir de Quito a las diez u once de la noche y llegar a las siete de la mañana, por todo el altiplano. Desde Quito hasta Riobamba a casi 4000 metros de altura. No te exagero, de verdad, no sé como lo pude hacer con un Ford Fiesta que no embragaba bien y que se calaba, y comiendo pollo caliente a través de los Andes. Claro que semanas después bajar del altiplano hasta Guayaquil para la fase final, con otro coche, fue otra aventura. Y recuerdo que disfrutaba como un enano!!!!!

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Fotos: as.com, Paco Grande