lunes, 17 de agosto de 2009
2007, Mundial sub'20 (y III): Una dura caída
viernes, 14 de agosto de 2009
2007, Mundial sub'20 (II): Licencia para soñar
A priori el partido contra Zambia se presentaba como la oportunidad perfecta para que el equipo obtuviera la primera victoria y refrendara con buen juego el cartel de favoritos que se nos presuponía, pero lo cierto es que el comienzo del choque nos sirvió como aviso de que a este Mundial nadie había venido para hacer turismo. Al igual que ocurriera ante los uruguayos, a España le costó entrar en el partido y vio como Adán pasaba apuros ante el animoso ataque africano, que dispuso de varias oprtunidades para marcar antes de que el renovado centro del campo español, con Sunny en el lugar de Javi García, comenzara a hacerse con el timón. Entonces cambió el rumbo del partido y no tardó en llegar el gol: Mario Suárez se internó en el área, fue derribado aparatosamente por un defensor zambiano (aunque tras la repetición la sensación fuera bien distinta) y el propio canterano del Atlético se encargó de transformar la pena máxima con mucha frialdad. Con ventaja en el marcador España por fin empezó a sentirse cómoda y en el minuto 40 Mata culminó una gran acción por banda de Diego Capel para poner el tranquilizador 2-0. La segunda parte comenzó por los mismos derroteros, con España llegando a la portería africana pero fallando muchas ocasiones, sobre todo dos clarísimas de Esteban Granero que pudieron finiquitar definitivamente el encuentro. Luego el choque fue decayendo hasta que en una acción aislada Zambia hizo su gol, gracias a la decisión de William Njobvu, que batió por bajo a Adán tras recoger una bola suelta en la frontal. Quedaba más de un cuarto de hora y el empuje africano hizo que la sombra del empate sobrevolara el estadio, pero la defensa hispana se mantuvo firme y el partido acabó con la victoria de España, que se colocaba líder de grupo aunque empatada a puntos con Uruguay, por lo que todo seguía igualado a falta de la última jornada.
martes, 4 de agosto de 2009
2006, Europeo sub'19: La "quinta de Cesc" se emancipa

Y es que, además del gran juego desplegado por los nuestros a lo largo de todo el torneo, el rival por el título sería ni más ni menos que Escocia, que había culminado su sorprendente torneo eliminando a una República Checa que mereció mejor suerte pero que no supo aprovechar su mayor número de ocasiones. Con el precedente del 4-0 en la fase de grupos, todos pensábamos que la final sería otro paseo para España, pero desde el primer minuto se hizo evidente que unos y otros afrontaban el partido conscientes de lo que se jugaban y nadie estaba dispuesto a conceder facilidades al rival. De hecho, la primera media hora fue de claro color británico, con Escocia dominando el balón aunque sin crear excesivo peligro ante la meta de Adán. La presión de sentirse favoritos parecía poder con los nuestros, que tardaron en cogerle el aire al partido. Sin embargo, cuando lo hicieron sería para crear serios apuros al portero escocés, y tanto Bueno como Mata y Toni Calvo pudieron marcar antes del descanso. Pero hubo que esperar al minuto 6 de la segunda parte para que España pudiera por fin adelantarse en el marcador, gracias a un golazo de Bueno que se inventó una vaselina perfecta para culminar una gran jugada colectiva. El gol dio a los nuestros el aplomo que necesitaban y que habían mostrado a lo largo del campeonato y los escoceses sólo pudieron observar cómo las ocasiones sobre su portería se sucedían sin remedio. Toni Calvo estuvo a punto de hacer el segundo, Piqué estrelló un cabezazo en el larguero y finalmente fue Bueno quien acertó a batir nuevamente la meta de Escocia, rematando un pase de la muerte de Piqué tras una falta. Quedaban veinte minutos y España saboreaba ya el título, aunque un postrero gol de Dorrans sirvió para darle algo de emoción a los últimos instantes. Pero, esta vez sí, Escocia había dado ya todas las sorpresas que podía dar (y que no fueron pocas) y la quinta del 87 dejó para siempre de ser "la de Cesc" para convertirse "simplemente" en otra generación de Campeones.
sábado, 11 de julio de 2009
2004, Europeo sub'17: Cesc no está solo
No sería fácil, puesto que tras la citada fase previa en la que nos clasificamos empatados a puntos con Rusia pero con bastante mejor diferencia de goles gracias a sendas goleadas infligidas a la República Checa (4-0) y a Hungría (6-1), nuestros rivales en la fase de grupos del Campeonato de Europa serían Francia, selección anfitriona y siempre candidata, Turquía, que empezaba a despuntar en categorías inferiores, e Irlanda del Norte. El debut ante los otomanos fue tremendamente complicado, pues Turquía era un rival correoso y no exento de calidad que puso en aprietos al equipo español, teóricamente favorito y que salió obligado a mandar en el partido. Claro que eso era lo que se esperaba y también lo que los nuestros sabían hacer, y desde el comienzo las pocas ocasiones del encuentro cayeron mayoritariamente del lado hispano. Con un 4-4-2 muy marcado, con Javi García jugando en punta con la idea de usar su envergadura para cazar los centros desde las bandas de Marcos y Carmona, Cesc y Mario Suárez se encargaban de ordenar el juego desde el mediocentro. El dominio español fue casi absoluto y el premio llegó al filo del descanso, cuando el jugador del Villarreal Marcos aprovechó un mal despeje del portero para marcar el primer gol. La segunda parte fue más disputada y los turcos se estiraron en busca del empate, algo que estuvieron a punto de lograr con un tiro al travesaño, pero también España tuvo sus ocasiones para sentenciar. Afortunadamente no hubo que lamentar esas oportunidades marradas y se llegó al final de los 80 minutos con esa victoria que servía para poder tomarse el partido contra Francia con menos tensión.
Y es que si España presentaba una gran selección, la Francia de Philippe Bergeroo (otro clásico de las selecciones inferiores) no le iba a la zaga y en sus filas contaba con jugadores como el férreo central Abdelkarim El Mourabet, el veloz Franck Songo'o (hijo del ex-portero del Deportivo), los habilidosos centrocampistas Hatem Ben Arfa y Samir Nasri y dos rápidos y potentes delanteros como Jeremy Menez y Karim Benzema, si bien este último no disfrutó de muchos minutos en el torneo. Un equipo temible que, jugando en casa, salió dispuesto a marcar el territorio y tuvo las primeras ocasiones gracias a la movilidad de Menez y a su buen entendimiento con Ben Arfa y Nasri, superiores en este comienzo al centro del campo español. Santisteban además tuvo que introducir en el minuto 13 al delantero del Espanyol Marc Pedraza por la lesión del albaceteño César Díaz y, para completar el mal arranque de España, el gol francés llegó sólo cinco minutos después, cuando un centro de Menez fue introducido por Mario Suárez en propia puerta. Como ya nada podía ir peor, el tanto sirvió para que España se metiera en el partido y Carmona gozó de un par de buenas oportunidades que no supo aprovechar. En la segunda parte el duelo se equilibró y los dos guardametas se convirtieron en protagonistas al abortar casi todas las ocasiones de gol. La entrada de Diego Capel le dio más mordiente al ataque español pero no era el día ni de Javi García ni de Piqué, que incorporado a la desesperada tuvo en su cabeza el empate pero no acertó.
La derrota sin embargo no era demasiado trascendente ya que bastaba con ganar a la débil Irlanda del Norte para asegurarse el pase a semifinales, y eso fue lo que ocurrió. Marc Pedraza tuvo su tarde de gloria al anotar los tres primeros goles del cuadro español, que ya antes de que el espanyolista abriera la cuenta en el minuto 27 había dispuesto de varias oportunidades muy claras, incluyendo un disparo al larguero de Marcos. Los goles llegaron como culminación de una serie de contrataques muy bien llevados por toda la delantera hispana, que con espacios demostraba ser demoledora. Tras el tercer gol, al poco de comenzar la segunda parte, España se relajó un poco y casi en el primer acercamiento norirlandés Matt Doherty clavó una tremenda volea en la escuadra de Adán. El tanto del rival espoleó a los nuestros, que volvieron a crear muchas oportunidades, y fue Diego Capel quien marcó el cuarto en el minuto 65 tras una bonita jugada personal. De ahí al final, más oportunidades para España, sobre todo en las botas de Jonathan Pereira, que podían haber significado un resultado de auténtico escándalo. Pero lo importante era la victoria, que nos metía en semifinales como segundos de grupo, lo que significaba tener a Inglaterra como rival en la penúltima ronda. Gol de Cesc a Inglaterra

